Los casos extremos requieren medidas extremas, o eso es al menos lo que piensa el padre de la cantante Amy Winehouse. Mitch (de 56 años) decidió el pasado agosto darle una lección a su hija para que dejase las drogas y fingió que estaba al borde de la muerte por un paro cardiaco. "Ella era claustrofóbica, agorafóbica, fóbica de todo y de todos. Incluso la gente le pasaba drogas por encima de la verja hasta la ventana", explicó al diario británico 'Daily Mirror'.
Aunque la cantante se percató del engaño, accedió a internarse en un centro de desintoxicación. Su padre asegura que desde diciembre no ha vuelto a consumir estupefacientes; sin embargo, le preocupan los nuevos hábitos con los que ha sustituido su adicción. "Su bebida habitual es Jack Daniel's con Coca-Cola y cuando se queda con sus amigos bebe demasiado", reveló el progenitor de la cantante.
Mitch también reveló que Winehouse está obsesionada con el ejercicio y las compras.