Dicen que a cada tipo de hijo corresponde un tipo de padre y esta no es la excepción. La actual generación de jóvenes ha sido educada por los mismos que fueron criados en el permisivismo y la libertad.
Los norteamericanos que adoran poner todo en cifras - comenzaron a estudiar el fenómeno y dieron con el perfil: los padres "helicóptero", llamados así porque ante el mínimo problema que afecte a sus hijos se lanzan en picada.
"Durante un interrogatorio en un juicio, Carolyn Levy, directora de los programas de prevención de tabaquismo de los jóvenes de Phillip Morris, reconoció que la intención de sus programas era retrasar el tabaquismo hasta los 18 años.
Esto contrasta con los objetivos de los programas patrocinados por salud pública, que son exhortar a las personas a nunca comenzar a fumar", escribieron los autores.
"En resumen, nuestro análisis sugiere que las campañas de anuncios de prevención del tabaquismo dirigidas a jóvenes y padres realizadas por las empresas tabacaleras no confieren ningún beneficio a los jóvenes. Además, sobre todo para los adolescentes mayores, los anuncios dirigidos a los padres podrían tener implicaciones perjudiciales", concluyeron.
David Sutton, vocero de Phillip Morris USA, se negó a comentar sobre la validez del estudio australiano.
Sin embargo, Sutton señaló que los anuncios antitabaquismo actuales de la empresa están de hecho dirigidos a los padres.
"Muchos expertos afirman que los padres son la mayor influencia individual sobre la decisión de sus hijos de no fumar", apuntó.
Dos críticos del sector ven estas campañas de anuncios "antitabaquismo" sólo como otra manera de promocionar el tabaquismo.
Los anuncios antitabaco de las grandes empresas tabacaleras estimulan a los adolescentes a fumar.
El uso del tabaco comienza en la adolescencia temprana situación que provoca un aumento de problemas de salud futuros, además se han detectado problemas en niños y adolescentes que fuman con trastornos de conductas (agresivas y tímidas), interpretadas además como conductas de riesgo.