Es entonces cuando los padres tienden a establecer un paralelismo continuo entre sus experiencias y las que no acaban de entender en sus hijos.
Tal situación genera introversión, inseguridad y ansiedad en el joven, puesto que percibe que su mundo emocional es cuestionado constantemente; de manera tal, que el adolescente naturalmente supondrá dependencia en las relaciones sociales, problemas de integración y excesiva subordinación al grupo, ya que necesitará ganar ese lugar que no encuentra en su familia.
El desenvolvimiento del joven en el mundo actual, dependerá rígidamente del padrón de conducta implantado por los padres, sumado a el modelo de crianza con el que se vaya formando. En una consulta con la psicóloga Ilda de Castillo, nos señalaba que los padres deben señalizar la educación de sus hijos, sin ser muy agresivos, ni muy flexibles.
Ante esta situación, se debe cuidar las diversas alteraciones de la educación como:
Sobreprotección: Exceso de protección por la angustia que sienten los padres ante unos hijos cada vez más autónomos. Ésta produce en el adolescente poca autonomía, irresponsabilidad, escaso sentido crítico y dificultad para tomar decisiones, ya que en todo momento va a necesitar la aprobación, deseada o no, de sus progenitores.
Un adolescente que acaba asumiendo las consecuencias de esta sobreprotección puede presentar una seria dificultad para establecer relaciones grupales o hacerlo de forma dependiente, porque estará excesivamente vinculado a sus padres o asumirá que él, como individuo, debe ser objeto de aprobación en toda relación y tratará de cumplir expectativas aunque no tengan nada que ver con su escala de valores.
Rainer: Mientras tanto… a Panamá vienes con tu primera película Como el gato y el ratón. ¿Qué tal con este proyecto?
Rodrigo: Es una película de lo que sucede en todas partes. (Ambientada en el Barrio La Estrella, se enfoca en un conflicto entre las familias Brochero y Cristancho, líderes indiscutibles del barrio que viven felices por un momento gracias a que la compañía de energía eléctrica por fin provee al vecindario de la tan esperada luz, pero las inevitables diferencias producto del calor de barrio agrian la leche y la felicidad se convierte en tragedias y conflictos irreconciliables en este lugar, que como cualquer sitio de nuestra América, tiene sus sinsabores). Rainer: Pero, hay quienes odian este proyecto; otros adoran el humor negro que manejas.
Rodrigo: Hay gente que no la soporta. Es una bofetada a la sociedad, al ser humano, mostrando la intolerancia. Primero, cuando se hace arte uno no puede agradar a todo el mundo. Hay gente que se siente. Pero creo que para eso hacemos cine, para crear reacciones. Rainer: Pero el filme ha tenido su gente que le da seguimiento e incluso te ha ido muy bien en festivales de cine como el de Bogotá, Cartagena o en los Ariel mexicanos.
Rodrigo: Pues sí, la he presentado en Argentina, México, ahora nos vamos a Chile.
Rodrigo: Es que cuando uno está vivieno lo que nosotros estamos viviendo, pues salen estas historias. Déjame decirte, es una historia con un final infeliz. Un anti Romeo y Julieta, como una película rosa con un final infeliz. Ya te digo, cuando uno vive momentos tan fuertes pues salen estas historias… Rainer: ¿Y tendrá que ver esto con la realidad política que se vive en Colombia?
Rodrigo: En el problema político no quiero meterme. De todas formas, no siento que haya liderazgo ideológico.
Rainer: Ah, bueno, por cierto me dijeron que pasaste una velada de aquellas, con Bárbara Wilson y vinos.
Rodrigo: Qué berraco. Esa mujer sí canta. La pasamos muy bien. Rainer: Bueno Rodrigo, ya no te quito más tiempo y gracias por recibirme.
Rodrigo: No hombre, gracias a ti.