Ricky Martin ahora sí puede presumir de ser el bombón más exquisito, pues en una subasta con fines benéficos en los que el premio era una cena íntima con cinco prestigiadas figuras internacionales, el puertorriqueño resultó ser el más codiciado.
El ganador de la cena-subasta pagó 47,200 dólares por estar con Ricky; así el boricua quedó muy por encima de sus contrincantes, entre los que se cuentan codiciadísimos solteros y galanes de Hollywood, Leonardo DiCaprio y Ben Affleck.
Pero no será una cena íntima, precisamente, pues el espléndido apostador podrá llevar a siete acompañantes a la cita con Ricky Martin.
El dinero de la subasta, auspiciada por una marca de chocolates, se entregará a la fundación que preside el artista y que lucha por evitar el tráfico y explotación infantil.