Como ven, todos se cubren con el mismo paraguas. Llamémosle Panamá. Donde, aunque todos hablan español, no podemos afirmar que se entiendan entre ellos ni que los electores los entiendan. Ni comprendan. Es que habría que ver si hay alguno o ninguno o todos que encaje en “lobo con piel de oveja”. Cuando se tiene doble agenda -se subestima a los ciudadanos y no prevalecen los valores fundamentales- como ha sido casi históricamente aquí y allende las fronteras entre muchos de los que ostentan el poder político y económico, cualquier cosa se puede esperar y nadie se fía ni de su sombra.
Palabras y acciones no deben estar divorciadas
Como ven, todos se cubren con el mismo paraguas. Llamémosle Panamá. Donde, aunque todos hablan español, no podemos afirmar que se entiendan