A nivel mundial existe una preocupación tanto de los científicos, como de los gobiernos, sobre la problemática de los cambios climáticos. Se sabe a ciencia cierta que el carbono en el aire está aumentando cada año y es cierto, que en la mitad del próximo siglo, vamos a ver en todas partes del mundo el doble de concentración de carbón que existe en la actualidad.
Como describe el biólogo, Jorge Ventocilla: "La humanidad ha llegado a un momento crucial de su historia, las actividades del estilo de desarrollo imperante están teniendo drásticos efectos ambientales y lo vemos en eventos recientes, como las inundaciones en Bangladesh y China o la mortandad de corales en el océano Indico y el Caribe; lo que ha acelerado el proceso de pérdida de biodiversidad, podría ser un señal del cambio climático en el planeta".
Frente a este hecho, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, con la ayuda de un equipo de científicos de diversas partes del mundo, instalaron un aparato experimental a gran escala, en una zona de pastizales en Sardinilla, provincia de Colón, donde se estudiarán los complejos vínculos que existen entre el uso de la tierra en los trópicos y el cambio en la concentración atmósferica de CO2.
La coordinadora científica de la investigación que se desarrollará en nuestro país, Dra. Catherine Potvin y que se denomina, Proyecto ACELA (Anillo de Carbono Enriquecido en la Libre Atmósfera) indicó que: Panamá es el único sitio del mundo en que podemos encontrar respuesta del impacto del aumento de carbón en un ecosistema tropical".
Científicos de Panamá, Estados Unidos, México, Francia, Canadá y España, trabajarán en el Proyecto ACELA, durante 10 años y llevarán a cabo experimentos in situ, en donde examinarán las respuestas que brinde el ecosistema ante el aumento del carbón y para ello, tendrán el aval de Universidades como la USMA, Universidad de Panamá, Universidad McGill (Canadá), Universidad de París-Orsay, Universidad de Princeton y los Laboratorios Nacionales Brokhaven (E.U.).
Panamá fue escogido dentro de todos los países del trópico para éste experimento, inclusive por encima de naciones como Brasil, Costa Rica y Puerto Rico, por diversos aspectos, entre ellos, la gran diversidad de plantas, los trabajos científicos previos, hechos en la Isla de Barro Colorado y el apoyo que el Instituto Smithsonian ha brindado, lo cual garantiza niveles de excelencia para las investigaciones.
Potvin, científica de la Universidad McGill en Canadá, comenta que existen tres componentes en el Proyecto ACELA, uno de ellos, es utilizar el Anillo para saber el impacto directo del aumento del carbón sobre plantas, pájaros y mamíferos, para hacer previsiones en el futuro de los bosques tropicales.
Otro de los objetivos, es el estudio del uso de la tierra a través de expertos de la USMA, en donde se examinará los terrenos contiguos a los flujos de carbono, donde se harán comparaciones entre pastos, campos abandonados y plantaciones; con ello se analizarán los ecosistemas y la producción y captación de carbón.
La necesidad de trabajar con la comunidad, es otro de los objetivos a cumplir, en ese sentido, se usarán árboles nativos, para sembrar plantaciones que capturarían carbón y con ello, si no se pudiera controlar completamente el efecto de cambio climático, se lograría disminuir la intensidad de dicho fenómeno, afirmó la Dra. Potvin.
Héctor Barrios, Entomólogo de la Universidad de Panamá, comenta que: "Un hecho importante será la medición que se obtenga de las respuestas de plantas dentro del Anillo a una doble concentración de CO2 ya que se estima que la acumulación de carbón en el planeta está subiendo y se demuestra según monitoreos anuales que desde la década de los años 50 se llevan a cabo".
A juicio de Barrios, quien funge como contraparte en el proyecto de investigación ACELA: "Si en 60 u 80 años, vamos a tener doble concentración de CO2 en el planeta, nosotros queremos ver ahora, las condiciones que podrían presentar plantas, insectos, mamíferos y los seres humanos, Así tendremos otras opciones para el futuro".
El Prof. Barrios, indicó que el costo del proyecto ACELA es millonario y en esa medida, "Necesitamos la colaboración de empresas locales e internacionales como fábricas de cemento, cervecerías, compañías eléctricas y refinerías. La utilización de dióxido de carbono por tonelada, tiene un alto costo y representa 4 o 5 veces más, el valor que se utiliza en los anillos construidos en Estados Unidos.
Países como Japón, Alemania, Suiza y Estados Unidos, ya han construido estos anillos, sin embargo, Panamá ha sido escogido, como el primer intento dentro del área del trópico para estas investigaciones y según describe, la Dra. Potvin: "Aquí se desarrolló una infraestructura de la misma calidad que tienen estos países desarrollados y se espera levantar un total de 6 anillos más a mediano plazo.
Un número plural de naciones se encuentran preocupadas por el tema de Cambio Climático y a nivel internacional, se habla mucho sobre el crédito de carbón. Los países que producen carbón como los Estados Unidos, podrían intercambiar con los países del trópico: Panamá podría optar a través de empresas y plantaciones que produzcan mucho carbón, de esto se deduce que existen empresas en el Norte que estarían dispuestas a pagar a fábricas o campesinos, que se dediquen a captar carbón y el proyecto ACELA, en un futuro, pudiera cumplir con este objetivo.