Honrada, emocionada y agradecida con Dios y todo el que ha hecho posible que su sueño se concrete, se siente Irena Sylya, directora general de la Fundación Ópera Panamá, y así lo pone de manifiesto al ver cristalizada otra iniciativa de la ONG, la presentación en Panamá de la ópera clásica “Tosca” esta semana, con la participación de más de 100 artistas panameños, entre virtuosos del Bel canto, miembros de la Orquesta Sinfónica Nacional, el Coro Música Viva, Coro Polifónico de Panamá y un coro infantil de 20 niños.
“El sueño que expresé a algunos amigos, de crear una organización para enseñar, promover y ejecutar óperas en Panamá, lo que parecía inobtenible, es ahora una realidad. Este es nuestro quinto año. La ópera llegó a Panamá para quedarse”, expresó.
Asimismo, en la primera función, el 22 de mayo, Sylya hizo público un ferviente deseo que también se le cumplió: “...ruego que nosotros, los actores, seamos dignos de recibir la inspiración del Creador omnipotente a través de quien fluye toda la belleza y que podamos honrar a todos los que han nutrido nuestro talento y habilidad”.
Hubo magnetismo, el público, extasiado, contenía la respiración y veía desarrollarse la pieza de arte escénico, en la que ella, Irena Sylya, interpretó magistralmente, como lo ha hecho en innumerables escenarios del mundo, a la celosa Tosca, junto a un Stephen Mullan, quien personificó a Cavaradossi.
Emoción contenida y explosión de aplausos. Excelente inicio para pavimentar el camino para otras exitosas funciones, como la de ayer jueves, en la que Laura Pedersen haría de Tosca y Leonardo Gramegna sería Cavaradossi.
Hubo doble elenco para los papeles principales de esta ópera de Giacomo Puccini. Andrea Zese y Moisés Guevara interpretan a Scarpia; Alfonso Baysa, a Spoletta; Ricardo Risco Cortés y Josue Martínez, al Sacristán; Graciela Saavedra y Verónica Guevara, a Pastore. También están Salvador Ríos (Angelotti), Daniel Trejos (Sciarrone), y Razny Pittí (Carceriere) .