Uno de los paparazzis que persiguió el automóvil de la princesa Diana en la noche en que perdió la vida en un accidente automovilístico en París rehusó asistir a la investigación sobre el accidente y dijo que era blanco de difamaciones.
Romuald Rat fue acusado de intentar conseguir 300.000 libras de un periódico tabloide británico por fotografías de Diana, desplomada en el suelo y de los restos retorcidos del auto.
Las autoridades francesas citaron a Rat para que aparezca por videoconferencia desde París ante el jurado en Londres que está investigando las muertes de Diana y de su pareja Dodi al-Fayed, el 31 de agosto de 1997.
El juez de instrucción, el magistrado Scott Baker, reveló que el tribunal británico no tiene poder para obligarlo a asistir.
Rat emitió un comunicado en el que dice que los alegatos según los cuales había intentado vender fotos a Kenneth Lennox, ex editor de fotografía del periódico The Sun, son "totalmente falsos y difamatorios."