Caramba, comenzó la escuela y los niños y las niñas que recién se aventuran en este mundo lleno de incógnitas, experiencias riquísimas y aventuras sin igual, se sienten entre confundidos(as), desubicados(as) y ansiosos(as).
Necesitan, más que nunca, de atención, cariño y comprensión. Proveniente, principalmente de dos fuentes: sus padres y su maestro(a).
Ellos(as) si no han tenido experiencia previa en jardines de infancia, quizás por primera vez van a saber qué se siente no ser foco de atención: ahora la del(la) maestro(a) ha de compartirla entre 30 y 40 compañeritos(as).
No es de sorprenderse que los primeros días los(las) novatos(as) anden muchos/as llorosos(as), preguntones(as) ("¿maestra, cuánto falta para que venga mi mamá?¿A qué hora viene a buscarme el bus? ¿Falta mucho para la salida?),que tengan hambre, sueño, que se lo pasen pidiendo permiso para ir al baño, a tomar agua o sencillamente que se levanten de sus puestos cuando se les antoja porque se sienten incómodos/as y cansados(as) de estar tanto tiempo en una posición (aunque, casi nunca se quejan cuando están frente a un nintendo horas y horas o frente al aparato de TV).
Distraerse es fácil para ellos, querer hablar todos al mismo tiempo o por el contrario quedarse ensimismados, callados(as) también suele pasar.
De hecho, están en un ambiente totalmente nuevo, extraño, desconocido, del que siempre oyeron hablar y donde quisieron ser protagonistas (ahora lo son y tienen el papel central). Pero, una cosa es decirlo y otra vivirlo. Y menos así, de pronto, sin apresto. Es como si los echáramos a nadar sin clases previas y lo peor...sin salvavidas.
Estos primeros días de vivencia escolar, tanto madres y padres de familia como educadores(as) han de estar vigilantes, atentos a toda muestra de inquietud y han de ser muy comprensivos y pacientes. Pídanle a los niños y las niñas que hagan todas las preguntas que quieran sobre cómo es eso de estar en la escuela. Relátenles anécdotas, para que sepan que es un mundo lleno de oportunidades y donde van a ganar amigos, conocimientos y a crecer integralmente ayudándose unos a otros y con la guía del(la) maestro.
Asegúrenles que muchas cosas buenas les esperan y que ellos tienen un papel importante en sacar máximo provecho de cada momento que pasan en el aula.
Podrían hasta inventar entre todos una fiesta de bienvenida al año escolar en donde los que quieran canten, bailes, digan algunas palabras, reciten, hagan dibujos, etc.
Especialmente, traten de que se sientan cómodos(as), seguros, que vayan adquiriendo ese sentido de pertenencia. Háganles saber que la escuela será para ellos como un segundo hogar y sus compañeros y maestros su segunda gran familia y tiene que haber diálogo, unidad, armonía, trabajo en equipo y camaradería.
La Ley 30 de diciembre de 1992 establece entre sus fines proteger y mantener la zona de bosques que existe entre el Parque Natural Metropolitano y el Parque Soberanía, con el objeto de garantizar a través del Corredor Ecológico el flujo biológico que permita la conservación a largo plazo de la biodiversidad y la supervivencia de las especies.
Mantener el régimen y caudal de los ríos y quebradas, proteger y conservar el patrimonio cultural e histórico de nuestra nación, máxime cuando en esta área está el Camino de Cruces, elemento importante de nuestra historia.
La norma también prohibe realizar o establecer dentro del parque asentamientos humanos y practicar actividades agrícolas, comerciales o industriales.
Se permitirá la construcción de obras civiles, sólo en los casos que contribuyan a la conservación del parque, y se exceptúan infraestructuras viales como el Corredor Norte y la Autopista Panamá-Arraiján, pero establece que deberán incluir estudios de evaluación y mitigación de impacto ambiental. Además, sus diseños deberán permitir el libre flujo de las zonas boscosas, es decir, que debería estar sobre palafitos para que los animales pasen por debajo.
De estos proyectos no se tiene conocimiento de que existan estudios ambientales.
Para ayudar a a los novatos
En estos primeros días de novedosa experiencia, nuestros pequeños necesitan mucha atención, apoyo y cariño.