Si tus uñas se parten con facilidad, durante dos semanas, cada noche al menos 10 minutos, sumérgelas, en vinagre de sidra, ya que las fortalecerá.
También un masaje con un preparado a base de yema de huevo, aceite de almendra y miel es un perfecto tratamiento.
Si tienes uñas débiles, bebe tres veces al día, una cucharadita de levadura de cerveza, disuelta en un vaso de agua.
Si lo que te ocurre es que tus uñas están secas, lo mejor es una vez a la semana aplicarte un preparado con dos cucharas soperas de aceite de nuez, con un poco de germen de trigo.
En el mercado existen numerosos productos y tratamientos específicos, y sin duda, encontrarás el que se ajusta a las necesidades de tus uñas, para que tengan un aspecto excelente.