Definitivamente que las tendencias de maquillaje cambian en el verano. Con la llegada del sol y el calor priman los tonos irisados y el aspecto poco recargado y natural. Además, durante estos meses la hidratación se convierte en el factor clave de un buen maquillaje.
La base del maquillaje, bien fluida o compacta, debe tener acabado satinado. Las bocas cobran especial protagonismo y se imponen claramente los gloss para los labios, tanto los transparentes como los que incorporan distintas tonalidades, que hidratan y resaltan su volumen. Para los ojos utiliza sombras de colores claros y acabados nacarados como el rosa, el turquesa, el naranja y el dorado para realzar la expresividad de la mirada. El rubor ideal para esta temporada es el color oro o bronce.