Es viernes y, entre cosa y cosa, recibo un chat de Takeshi que dice: “Brother, recuerda la columna”. Yo quedo dizque: “Chuleta de soya... ¿Sobre qué escribo?”. Y justo ahí “pláquiti”, me llega el análisis: “Antes del ‘qué’ escribo, debe venir el ‘para qué’ escribo? Hummm, interesante”. E irónicamente... empiezo a escribir.
B-) Escribo para mantenerme en modo positivo. Yo sé que si suelto mi bocota a lo loco, puedo decir buco barrabasadas. Y como estoy clarito que todo lo que digo tiene un efecto interno, al igual que un efecto externo, hago lo necesario para mantenerme limpio y alegre.
(Paréntesis para confirmar algo contigo: ¿Viene la palabra barrabasada del man Barrabás?)
Continuamos...
C-) Escribo para comprender qué he vivido. En el día a día me van sucediendo tantas vainas, que no tengo idea de qué significa cada una. Tomarme el tiempo de ponerlas en blanco y negro me brinda la oportunidad de recordarlas y meterles mente para aprender qué sucedió, por qué sucedió y qué haría para mejorar en una próxima oportunidad. Oportunidades “prittys” para crecer :)
D-) Escribo para comprender a dónde quiero llegar. “Ufff”, qué delicia es leer lo que me sucede. Cada frase me demuestra si estoy logrando lo que necesito o si lo que necesito es otra cosa que aún no he notado. Y “wákiti-wákiti-wak”, me ayuda a enderezar mi objetivo. Belleza.
E-) Escribo para aprender a comunicarme mejor. Mi acelere a veces me dificulta pasar el mensaje exacto que necesito y quiero decirte... y escribir me permite pelarme buco, borrar y mejorar lo que te cuento. Es más, jajaja, ¡lo acabo de hacer! Es una técnica perfecta.
G-) Escribo para recibir tu opinión. Cada uno de nosotros tiene algo que decir, algo que aportar. Conocer cada ángulo, cada sabor, cada punto de vista y cada situación, me ayuda a tomar en cuenta el todo de todos para así crear a tutiplén. Y, etimológicamente, tutiplén viene de la expresión latina “totus plenus”, que significa “todo lleno”. Aprender de las personas, precisamente me llena :)
A, b, c, d, e, f, g... hay al menos 7 “para qué” importantes para que yo escriba. Y para hacerme feliz, acabo de aplicar las 7 en esta misma columna. ¡Wopa!
Regreso a la primera pregunta de allá arribita: “¿Sobre qué escribo?”...
Lo podemos resumir en una sola palabra: vida :).
*(Activista socioambiental y artista de rock/reggae)