Al igual que las plantas visten nuevo ropaje cada primavera, es hora de que con el cambio del año tú hagas una reingeniería total. Esto incluye la manera en que hablas, te proyectas y te vistes.
Antes de conocerte, la mayoría te prejuzga. Lo hace en base a tu apariencia. Así que, para que no pierdas puntos injustamente, hoy nos ocuparemos de hacerte unas sugerencias sobre la manera de vestirte. Es importante que revises una por una tus prendas de vestir, para sacar de tu ropero aquellas que estén desteñidas, pasadas de moda, no te queden bien o necesiten de algún botón, reforzar alguna costura...
Sé objetiva, no porque te guste mucho una pieza vas a sobrevalorarla.
También, anota qué te falta: pantalones, blusas, suéteres, vestidos formales, calzado, correas, carteras... Así sabrás a la hora de ir al mall qué realmente necesitas para complementar tu vestimenta.
Si hay un color o estilo que te favorece, toma ventaja de eso.