USTED ATESORA con gran cariño esos pañuelos que le bordó su abuelita y esos aretes que le regaló una amiga muy querida.
Los niños no se desprenden de los muñecos réplicas de personajes de tiras cómicas, con los que se transportan a escenarios increíbles, dejando volar su imaginación.
Los adolescentes están que parecen cascabeles con sus nuevos CD´s y luciendo las zapatillas y pantalones de moda.
"¡Vaya, por fin dejaré de lavar a mano!", le dice su vecina, mientras le muestra su lavadora de paquete. Al fondo, están grandes y chicos comiendo palomitas de maíz frente al DVD player, mientras disfrutan de las últimas películas que han alquilado.
Regalar y que todos queden contentos es fácil si quien regala tiene presente al destinatario de su regalo, el presupuesto con que cuenta para dar ese presente, el grado de estima hacia aquella persona a quien va a regalarle y el tiempo de que dispone para adquirir lo que va a regalar.
Los regalos deben hacerse considerando la personalidad de quien los recibe, sus gustos, intereses, edad, sexo, características físicas...
El buen gusto y la lógica no deben reñir. Es asunto de sentido común regalarle a otro algo que realmente vaya a disfrutar o le sea de utilidad.
A la hora de acertar cuando se le regala a alguien ayuda mucho ser buen observador. Dedique tiempo a observar a los demás para saber sus preferencias, aquello que les atrae, lo que les disgusta y sus rasgos personales. Hay colores, prendas de vestir y accesorios de belleza que no están a tono con quien los usa, pero, la persona se los pone sólo porque alguien muy querido se los regaló y no quiere herir su susceptibilidad dándole a entender que no le gustó el presente que con tanto cariño le dio.
Lorenza Bethancourt . "En los 29 años de vivir en este edificio, el mantenimiento es cada día peor y he tenido que pagar para que arreglen todo.
Para que sus regalos sean esperados con ansias
Regalar bien tiene mucho que ver con el buen gusto, pero va mucho más allá, hay otros elementos que deben ser tomados en cuenta.