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Para triunfar aprende a competir contigo mismo


HAY que competir para alcanzar los sueños. Sin embargo, en ocasiones ese deseo de superación deja de ser sano para convertirse en destructivo.
El ser humano es competitivo por naturaleza. Desde que nacemos buscamos la manera de salir adelante.
Un vivo ejemplo es cuando estamos en la escuela. Competimos con nuestros compañeros por obtener las mejores calificaciones y destacarnos en la clase.
Conversamos con Alfredo Arango, psicólogo, quien señaló que competir es beneficioso ya que provoca un espíritu de superación en el individuo y hace que cada día la persona se esfuerce por automejorar. Llega un momento en que esta situación deja de ser sana y da paso o cabida al componente llamado envidia.
Es aquí cuando ese celo que sientes hacia otra persona empieza a trabajar negativamente, para quitarle al otro lo que no puedes tener o alcanzar, dejando a un lado lo que puedes hacer para mejorar.
Celeste González, psicóloga, asegura que todas las conductas humanas tienen su origen en el hogar. Si nuestros padres nos eseñan adecuadamente los valores morales no habrían problemas de competencia insana. También, la experta agregó que la sociedad y el monopolio que existe en algunas empresas, influyen mucho en este aspecto.
Competir no es más que el deseo de superación. El querer hacer bien las cosas y luchar por alcanzar metas de la mejor manera.
Hay quienes han creado estructuras en donde los estatus son más importantes. El tener un escritorio grande, el estacionamiento más cerca de la puerta o tener una secretaria personal, hacen que algunas personas satisfagan su ego y en ese afán por lograr sus aspiraciones pueden llegar a ser una competencia incontrolable.
Esto es lo que se conoce como competencia por ser importante.
La competencia insana es aquella destructiva. La que ni siquiera la persona demuestra que está mejorando, sino que explora la manera de desmeritar lo que sus compañeros hacen.
Seguramente, en tu área laboral te has encontrado con compañeros competitivos desleales y no te has dado cuenta. Te presentamos algunas características para los indentifiques y los mantengas al margen.
1. Critica tu trabajo a cada momento.
2. Te indispone frente a los demás.
3. Es egoísta. Sólo le importa él y nadie más.
4. Siempre está mintiendo.
Arango, asegura que en nuestra sociedad hay mucha "destructividad". Las personas se preocupan más por perjudicar a los demás, en vez de buscar la manera de mejorar en su trabajo.
En la mayoría de los casos quienes tienen este problema son personas que usualmente se han sentido menos que los demás, porque tienen problemas de identidad, no saben cuáles son sus capacidades o no han tenido alguien en la vida que les despierte esas habilidades.
La competencia no es mala, sólo debes estar claro hasta dónde puedes llegar para ser cada día mejor.
Si en algún momento sientes que sólo te interesas por ti mismo y que estás perjudicando a los demás en la lucha por sobresalir, haz un alto y piensa bien lo que estás haciendo.
La competencia no se determina sólo por lo que las personas saben, sino por lo que hacen y por lo que son.
  • Sé más creativo.

  • Prepárate cada día (investiga e instrúyete).

  • Sé inteligente y maneja bien los recursos que tengas.

  • Sigue modelos de personas que se destaquen sanamente.


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285829
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América