Se parten las berenjenas por la mitad a lo largo . Se hecha un poco de aceite sobre cada mitad, zumo de limón, sal y pimienta. Se envuelve con papel de aluminio y se meten en un horno templado, durante una a dos horas.
Envolviéndolas de esta manera tanto la piel como la pulpa se ablandan. Se desenvuelven, se enfrían y se sirven como los otros patés.
Los caldos hechos con vegetales no deben guardarse de un día para otro. Dejar el caldo en la olla después de su cocción equivale a estropearlo.
Cuando sus verduras estén mustias sólo póngalas en un recipiente con agua fría y tapada en la nevera y esto la revivirá.
Antes de cocinar ciertos vegetales frescos que hayan sido guardados mucho tiempo, es aconsejable lavarlos unos minutos antes en agua. Así recuperarán la humedad perdida.
El tiempo de cocción de las legumbres dependerá de la dificultad de la cocción de estas y también del agua. Cuando más calcinosa sea el agua, mucho mas tardarán en cocerse. Una forma de evitarlos es añadir al agua una cucharada de bicarbonato y otra de sal.
Los vegetales deben lavarse bien antes de cocerlos o servirlos, para librarlos de todas las impurezas o tierra que puedan contener.