La amarga espera de sus familiares y seguidores de todo el mundo terminó. El actor Paul Walker murió por los efectos combinados de las lesiones traumáticas y térmicas sufridas en el fatal accidente, ocurrido el pasado 30 de noviembre, informó la Oficina del Forense del Condado de Los Ángeles.
El protagonistas de las últimas sagas de “Rápido y Furioso” no falleció por el impacto sino que murió quemado luego que el Porsche GT se estrellara y explotara.
Además, se afirmó que segundos antes de la explosión, Walker podría haber quedado inconsciente.
Cabe mencionar que Roger Rodas murió por las múltiples heridas traumáticas sufridas tras el impacto. Las quemaduras no fueron catalogadas como un factor en su muerte.
El forense explicó que los resultados de toxicología de ambos cuerpos estarán disponibles en seis u ocho semanas, informó el portal TMZ.
Los cadáveres dieron positivos mediante el uso de registros dentales, ya que quedaron totalmente calcinados.
Walker y Rodas murieron el sábado en Santa Clarita, CA, cuando el Porsche GT del actor se saliera de la carretera, chocó contra un poste y explotó. La causa de ese accidente continúa bajo investigación.
Paul tenía 40 años y dejó en la orfandad a una hija de 15 años de edad, mientras que Rodas contaba con 38 años, era uno de los mejores amigos del hollywoodense.
Por otro lado, los Estudios Universal decidieron darle un giro a la saga número siete. Según CNN, unos de esos cambios será que Justin Bieber reemplazaría a Paul Walker.