La película "La Pasión", de Mel Gibson, que narra las últimas doce horas de Cristo, despierta tensiones entre los grupos religiosos que defienden el rigor del filme y aquellos que lo acusan de provocar reacciones antisemitas, 2000 años después del crimen.
Casi un año antes de su lanzamiento en las salas cinematográficas, la última película de Gibson -que aún no tiene distribuidora- fue condenada el mes pasado por la Liga Anti-Difamatoria (ADL), una poderosa organización dedicada a dar batalla contra el antisemitismo, debido a que según ellos provoca una reacción contra los judíos.
"La película presenta, sin dar lugar a ambigüedades, a las autoridades y a una horda judía como la responsable de la decisión de crucificar a Jesús", dijo el director de ADL, Abraham H. Foxman, grupo invitado a asistir a un pre-estreno de la película.