Aquellas escenas depresivas en las películas dramáticas, cuando se ve a la protagonista arropada en la cama o el sofá, despeinada, envuelta en un mar de lágrimas y devorando un gran pote de helado, con sirope de chocolate y crema batida, tiene más de realidad que de ficción. Ya se sabe que el maravilloso mundo del séptimo arte despierta emociones, transporta a épocas pasadas y adentra a mundos desconocidos, pero... ¿quién se imaginaba que también engorda?
Un reciente estudio del Laboratorio de Alimentos y Marcas de la Universidad de Cornell (Cornell Food and Brand Lab o CFBL) demostró que las personas que miran filmes "arrancalágrimas" comen considerablemente más debido al impacto emocional de la película, por lo que las cintas tristes pueden ser una lamentable noticia para quienes desean mantener la silueta; para adelgazar, son preferibles las comedias que los dramas.
¿Por qué sucede?
Las sensaciones de depresión van ligadas con situaciones compulsivas, como comer, fumar, perderse en los vicios, etc.
"La comida suele ser un método de desahogo para la frustración de la persona, por lo que cuando uno ve una película triste, le recuerda su propia tristeza, es decir, uno recuerda las situaciones deprimentes que tiene su propia vida, por lo que simplemente se desahoga comiendo barras de chocolates", dijo el psicólogo Fernando Gómez.
¿Por qué lo dulce?
Al consumir azúcar la hormona serotonina que segrega el cuerpo aumenta, lo que se traduce en un mejor estado de ánimo. La serotonina es una sustancia química necesaria para el funcionamiento saludable de las células del cerebro, la cual regula elementos como el sueño, el humor, la ingesta de comida y hasta la tolerancia al dolor.
Palomitas y depresión
No es un secreto que en los cines se venden alimentos dulces y con mucha grasa.
Todo lo que es depresión va relacionado con alguna forma de desahogo. También está muy ligada con la ansiedad, por lo que los ansiosos tienden a comer por compulsión.
Cuando se ve una película de comedia, te ríes y te llenas de endorfina, pero los dramas y las cintas de terror aumentan sensaciones negativas en la mente.
Parte del elenco
Las películas tienden a magnificar tus miedos o sentimientos.
La mente procesa los sentimientos como si la persona estuviera dentro de la película, por ende, se puede tener taquicardias, ganas de gritar, en fin... tu cuerpo experimenta lo mismo que el protagonista en la pantalla.
Existen personas que le dan infartos durante las películas de miedo, mientras que otras lloran en una cinta triste, porque se identifican con el personaje, en ese instante, lo que sucede es que la mente hace una mala jugada y el cuerpo tiene una reacción química/ biológica, tal y como la tendría en la vida real si estuviera en la misma situación que el protagonista, es decir, la película te transporta a esa dimensión y tu cuerpo lo procesa como real, así como cuando se dan de adrenalinas cuando se ven cintas de acción.
Recomendación
Come antes de entrar al cine, compra agua, sustituye alimentos poco saludables por otros saludables y cuando estés pasando por momentos depresivos, no veas cintas dramáticas.