Por el paso del tiempo y una vida inactiva y sedentaria, la obesidad y el sobrepeso ganan terreno en la vida. Cientos de personas luchan a diario con una cantidad de libras de más que tienen un impacto negativo en la salud y el bienestar.
Para estas personas resulta muy difícil comenzar una rutina de entrenamiento, pero sobre todo les cuesta mantenerla, porque el simple hecho de pensar que se está gordo hace que se engorde aún más, así lo reveló un nuevo estudio realizado por el International Journal of Obesity.
Las personas que comen sin estar pensando si van a engordar o no, no aumentan de peso –excepto casos excepcionales– porque no tienen a un enemigo interno obstaculizándolos.
La obsesión con bajar de peso hace que la gente se proponga objetivos imposibles, se compare con figuras aspiracionales y acabe abandonando la dieta, pero ¿es realmente difícil empezar una rutina de entrenamiento?
El entrenador personal independiente Jaime Moreno explicó a ey! que una rutina de ejercicios depende mucho del objetivo que busca la persona, por lo que hay que empezar tomando en cuenta los resultados que arrojen las evaluaciones de fuerza, resistencia y de grasa corporal.
Cuando las personas se obsesionan con perder mucho peso, arma reglas y rutinas que les impiden pensar en otra cosa. Se empiezan a restringir demasiado las comidas por miedo a engordar y hasta terminan pasando hambre. Esto genera que se coma más, porque la mente se siente boicoteada y no se siente capaz de seguir una dieta, que termina abandonando.
Es por ello por lo que la alimentación debe ser equilibrada preferiblemente siempre midiendo las porciones de comida que vayamos a ingerir, evitar enlatados, embutidos, frituras, etc., pero lo preferible es siempre consultar un profesional ya sea nutricionista o un entrenador, aseguró el experto Moreno.
Comparaciones odiosas
En aquellos deseosos por bajar de peso aparece el síndrome de comparación: sienten que todo lo que hacen no sirve, se comparan con figuras aspiracionales. Se miran al espejo y empiezan a notar todo lo que no les gusta de su cuerpo, pensando lo imposible que es estar bien. Es común que las personas obsesionadas con bajar de peso pretendan ver resultados instantáneamente, lo cual genera frustración. Esto lleva inconscientemente a querer romper el régimen.
Tiempo de ejercitarse
La hora ideal es cuando usted se sienta cómodo; debe tratar de organizarse lo mejor posible para aprovechar sus momentos libres y lograr dedicarse un poco de tiempo no solo por estética, sino también por salud, calidad de vida y vejez.
Es preferible que toda actividad física se haga después de haber consumido y reposado algún alimento, porque esta será la fuente de energía. Hay varios factores por los cuales es recomendable comer algo antes de hacer actividad física, por ejemplo: se nos puede bajar el azúcar, marearnos, etc. Otra razón es que el cuerpo al no tener suficiente energía —por parte de los alimentos— reserva toda la grasa posible para cumplir la actividad física.
El entrenador recomienda tener paciencia, organización, disciplina y ganas de trabajar por su salud y calidad de vida. Recuerde consultar a un profesional antes de empezar cualquier entrenamiento.