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Pérdidas billonarias por piratería computacional y de propiedad intelectual


La piratería es un problema a nivel global y en lo que tiene que ver con la industria disquera, se puede decir que uno de cada tres cassettes en circulación es una copia pirata, planteó Estevan D. Mitchell, abogado litigante, experto en delito computacional y propiedad intelectual, de la Sección de Delitos de Piratería Computacional y Propiedad Intelectual del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Las industrias del software, industria cinematográfica e industria editorial son las más afectadas por este negociado ilícito que implica pérdidas anuales de 11 billones de dólares en los Estados Unidos, añadió Mitchell, quien visitó nuestro país la semana pasada y se reunió con profesionales del Derecho, jueces y personal de Migración.
Además de que constituye una violación a los derechos de autor (o de los legítimos manufactureros) y de marca, la piratería, que representa pérdidas económicas billonarias, es un fraude, una burla a los autores intelectuales y a los consumidores, puso de manifiesto el entrevistado.
En los Estados Unidos compete al Comité Permanente de Delitos Intelectuales manejar este tipo de casos que son algo nuevo (1990) para los fiscales federales, informó la fuente quien dijo también que en esa nación se reforzaron las acciones contra quienes incurrían en este delito.
Contra quienes infringen las normas que regulan los derechos de autor y de marca hay que ser más estrictos en las sanciones tanto monetarias como carcelarias y es menester la cooperación internacional, recalcó Mitchell.
También resultan perjudicados con este ilícito que se da abiertamente en todo el mundo y en donde participan hombres y mujeres de todas las edades las industrias, puesto que hay casos de secretos industriales que son violados.
"Debido a la piratería computacional y propiedad intelectual se pierden dinero y oportunidades de trabajo", puntualizó la fuente. Agregó que según cifras de 1996, si tan solo se redujera la piratería en un 15% se podrían crear 30,000 empleos y se recuperarían 300 millones en impuestos en la región.
El último eslabón en la cadena es al que por lo general atrapan, pero hay muchos involucrados, y, según dijo la fuente, el Departamento de Justicia de los E.U. está identificando la conexión entre el crimen organizado y las organizaciones terroristas y los piratas intelectuales, pues se ha convertido en un negocio muy lucrativo y tiene la ventaja de que tiende a generar efectivo fácilmente, por lo que se presta para el lavado de dinero.
Siguió explicando que el ritmo de crecimiento de la piratería computacional y propiedad intelectual se debe en parte a que de acuerdo a quienes participan de ésta los riesgos bajos invitan a atreverse (riesgos bajos de ser investigado, enjuiciado y finalmente de eventualmente ser sentenciado por un tiempo considerable).
La piratería es un negocio donde no hay tregua, por lo tanto a quienes cometen este delito no se les puede tratar con manos de seda, analizó la fuente. El asunto, dijo, es que hay empresas que se dedican a fabricar copias de productos las 24 horas al día y los distribuidores saben qué clase de productos están disponibles en todo el mundo.
Es perentorio aglutinar esfuerzos internacionales para controlar este negociado internacional: hay que atacar por todos los costados, tanto en lo que respecta a exportación como a importación, no se puede dejar de lado ningún eslabón de esta cadena, hay que hacer que toda la cadena se detenga.
"Para esto se necesita voluntad y cooperación, leyes fuertes en todos los países, no puede ser un esfuerzo aislado. No puede haber debilidades en la cadena de acciones para contrarrestar el tráfico de productos ilegales".
La fuente dijo en reiteradas ocasiones que aunque ahora las leyes en la materia en los Estados Unidos son más severas que hace tres años (15 años de cárcel y hasta cinco millones de dólares de multa y más altas multas para las corporaciones), las estructuras penales tienen que cambiar y fortalecerse en todo el mundo.
Si se crea un frente común y se logran esas reformas, detectar y enjuiciar casos grandes (que impliquen sumas significativas en productos pirateados) y que el peso de la ley caiga sobre quienes explotan lucrativamente el esfuerzo ajeno, sería algo grandioso, dijo.
Jóvenes, viejos, mujeres y hombres participan en las redes de piratería, buscando las ganancias rápidas y fáciles.
"Es un negocio injusto, donde se está tomando ventaja del buen nombre y reputación de otros.
Es deshonesto desde el punto de vista que se enfoque, desde el nivel más básico", manifestó Mitchell, quien estuvo en Panamá durante una semana y partió hacia Miami y después hacia Washington.
En 1993 y 1994 (a finales) fue a Beijing, China. La primera vez luego de su visita se lograron cambios en las leyes, la 2da. vez, se reforzaron las leyes contra la piratería intelectual. También ha estado en Rusia, Ukrania y el distrito Federal de México como parte de varias delegaciones internacionales del Departamento de Comercio (Department of Commerce) del gobierno de los Estados Unidos.
En lo que toca a Panamá, Mitchell dijo que nuevos tipos de casos están yendo a los juzgados. Pero como el delito contra la propiedad intelectual, derecho de autor y de marca es un tema que no están acostumbrado a manejar aquí los profesionales del Derecho, porque los intentos de probar son más complicados que otros casos de oficio, se esfuerzan por capacitarse al respecto. El participó en intercambio de información con fiscales, jueces panameños, autoridades gubernamentales y personal de migración: les habló sobre las experiencias que los Estados Unidos tiene en esta área y muchos de los temas que salieron a colación tienen que con: cómo determinar qué tipo de casos encajan en este delito, cómo calcular los daños, cómo determinar cómo multarlos y cómo determinar una sentencia apropiada por estas violaciones. Les habló también sobre las dificultades que enfrentan en su país para manejar grandes casos de este crimen organizado.
Por otro lado, la fuente considera que es importante que la industria del software, intelectuales, proveedores de servicios y otros afectados por la piratería discutan las responsabilidades que tienen para participar en acciones y estrategias mancomunadas para contrarrestar este ilícito.
Según analizó Mitchell, los gobiernos deben crear conciencia sobre la importancia de proteger el derecho de autor, la piratería es un problema con muchas aristas: ocasiona perjuicios económicos, inhibe las inversiones en negocios en la región, también está la perspectiva cultural (la importancia de proteger el producto y el trabajo de artistas locales), asimismo, el aspecto de salud y seguridad, porque los consumidores a menudo, son estafados, porque hay una baja en la calidad del producto o servicio pirateado por el que pagan.
Según se informó, Mitchell recientemente completó su servicio como Miembro de la Comisión Presidencial sobre Protección de Infraestructura Crítica (President"s Commission on Critical Infrastructure Protection, PCCIP) y como parte del equipo de administración ejecutiva para la Oficina de Seguridad de Infraestructura Crítica (Critical Infrastructure Assurance Office), durante su transición al Departamento de Comercio. Como Oficial del PCCIP, el señor Mitchell se responsabilizó por muchos de los estudios legales y recomendaciones producidos por la Comisión, incluyendo Fundaciones Legales, (legal Foundations) un estudio de asuntos legales de 14 volúmenes relacionados con la protección de infraestructuras. Fundaciones legales está disponible a través de Internet, www.pccip.gov/whatsnew.html.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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