El ex Beatle Paul McCartney se sintió tan afectado tras la muerte de su primera esposa, Linda, en 1998, que no pudo componer ni tocar música durante casi dos años, según confiesa en una entrevista divulgada hoy por The Sunday Times.
En el momento de la muerte por cáncer de su compañera, el artista estaba componiendo un álbum de música clásica para el coro y la orquesta del Magdalen College de Oxford (sureste inglés), pero lo tuvo que dejar temporalmente.
El álbum, titulado, en latín, Ecce cor deum, sale finalmente a la venta mañana. McCartney explica que tras el duelo, llegó un día en que fue capaz de "escribir" su tristeza.
Veinticinco años de carrera son muchos, así que había que rescatar temas del primer disco, Faith: "Father figure" prendió de nostalgia a los grandes e hizo vibrar a los más jóvenes.
Pero hay que ir más atrás en el tiempo, ya que el intérprete comenzó su carrera en el dueto Wham!, así que "Everything she wants" fue el resurgir de los 80.
"Too funky" y "Outside" pusieron a la gente a bailar y cantar sin parar. Disfrutando del ídolo. Quince años para escuchar en vivo estas canciones, había que gozarlas al máximo. "Shoot de dog" acompaña a las imágenes del primer ministro Tony Blair vestido de gitana y del presidente de Estados Unidos, George Bush, vestido de torero y bailando juntos. Y fue más allá.
Los Emerá Drúa anteriormente mantenían viajes con algunas agencias locales dedicadas al turismo, con la finalidad de atraer a la mayor cantidad posible de turistas, pero el pacto terminó. Cuenta Adán Cáisamo que el fracaso se dio debido a que las empresas que llevaban los viajes a la comunidad les pagaban un porcentaje a través de pagarés sin fondos. Una mala experiencia los hizo desistir de actividades conjuntas.