Los seres humanos han de aprender a perdonar, lo cual a muchos no les resulta fácil. Sobre el perdón y los beneficios de perdonar entrevistamos a la reconocida psicóloga Xochitl Mckay.
¿Por qué a algunas personas les resulta tan difícil perdonar?
Algunas personas son incapaces de perdonar, porque anidan en sus emociones rabia, rencor, resentimiento y culpa; emociones negativas que los paralizan y se sienten incapacitados a perdonar.

Estas emociones negativas, desgastan, debilitan, entramos en negación o en una parálisis emocional que nos impide actuar o cambiar de actitud.
¿Cuáles son los beneficios de perdonar?
El perdonar es el puente para la paz. Es un cambio de actitud encaminada a cambiar las percepciones de los hechos y dejar atrás el pasado y vivir el aquí y el ahora.

Para llegar a este punto, debemos pasar por un proceso de continuo replanteamiento de nuestros objetivos para ser feliz.
Al soltar lo que nos mortifica y debilita, nos transportamos a una liberación emocional, valiente, que nos permite descansar de nuestros demonios y luchas internas.

¿Qué puede hacer la persona para superar el resentimiento o desilusión derivado de algún daño que le han hecho?
Si la persona logra perdonar, ya no tendrá resentimiento o desilusión.
Lo primero que debemos es analizar la situación, y encontrar todos los sentimientos que hay en el mismo. Esta es la parte más difícil del acto de perdonar. Salir de la negación y encontrar cuál es el verdadero problema, para después reconocer que es aceptable o inaceptable.

Finalmente debemos pensar en nuestras necesidades y deseos para ser feliz.
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“El acto de perdonar es una toma de decisión en la que la persona que perdona pasa la página para dejar el pasado y lograr su paz emocional con el deseo de vivir feliz en el presente”, enfatiza la psicóloga y docente McKay.
Los niños tienen una gran capacidad para perdonar
A la pregunta ¿Suelen perdonar más fácil mente las mujeres, los hombres o los niños? Xochitl respondió: “Producto de culturas patriarcales y machistas, es más difícil que un hombre acepte perdonar porque se asocia a debilidad.
En cambio, culturalmente la mujer es más proclive a realizar el acto del perdón.
Todo va a depender de los pensamientos distorsionados que tenga la persona sobre el problema y la actitud que tome para solucionar el mismo.
Los niños tienen la facilidad de perdonar de un día para otro. Pelean con la familia o con los amiguitos y a las dos horas ya se les ha olvidado.”
Para perdonar, es imperante olvidar. Ella considera una disonancia la frase “Yo perdono pero no olvido”, pues “si no olvidas, la persona seguirá torturándose, cada vez que los pensamientos distorsionados le vengan a la mente. Surge entonces la rabia y el rencor, manejan la conducta, una y otra vez.”