No es extraño ver en la calle, la televisión o en revistas a jóvenes, con una o varias perforaciones o "piercing" en su cuerpo. Desde hace algunos años este arte se ha vuelto tan popular como los tatuajes.
No obstante, las perforaciones en el cuerpo datan desde hace siglos. Cuando las civilizaciones egipcias, griegas y romanas las practicaban. Aborígenes de diferentes culturas perforan sus labios, nariz y orejas para demostrar su importancia en un grupo.
Sin embargo, en la actualidad las razones para realizarse perforaciones corporales o "body piercing" son variadas, y van desde estar a la moda, diferenciarse de los demás, identificarse con algún grupo social o étnico, potenciar las sensaciones eróticas o simplemente decorar el cuerpo.
Para el doctor Fernando Carrillo, especialista en enfermedades de la piel, en la Policlínica San Fernando, las perforaciones, tienen que ver más con las implicaciones sociales. Lo que pareciera indicar, según Carrillo, que los jóvenes están rompiendo esa barrera, pues los "piercing" están de moda.
Realizarte un "piercing" no se trata sólo de "agujerear" sin más, sino que requiere que la persona que lo lleve a cabo tenga amplios conocimientos anatómicos.
Señaló el galeno, que los riesgos de realizarse una perforación están relacionados con la técnica, la persona y el lugar del cuerpo donde se aplique. Indicó que la utilización de una técnica indebida o inapropiada puede infectar y contaminar la perforación. Así como también, el uso de agujas contaminadas puede llevarte a la transmisión de enfermedades que van desde hepatitis, SIDA, sífilis u otras enfermedades que se transmiten a través de agujas.
Otras de la complicaciones que podrías presentar, según el médico, es que fueras alérgico a los materiales que se colocan. Sobre todo en piel sensible o delicada, o lo que se le conoce como una dermatitis atópica.
Carrillo señaló que los riesgos más altos los presentan las personas que tienden a hacer cicatrices "hipertróficas o queloide", es decir, que no cicatrizan bien. En base a su experiencia, lo más común que ha observado en jóvenes, que se han puesto piercing, son los "queloides", que es una "pelota" de cicatriz que comunmente sale en el lóbulo de la oreja.
Quienes más tienden a sufrir de "queloides" son las personas de pieles oscuras y las zonas más propensas para esta erupción son del obligo hacia arriba.
Según el médico, el área de los genitales es el área de más riesgo. Toda vez que son zonas muy delicadas. A la hora de tener relaciones sexuales en donde hay fricción o roce, puede lastimarse y lastimar a la pareja. Además de ocasionar laceraciones, cortes, heridas, entrada de bacterias, infecciones de tipo viral, entre otros. Y aunque en las damas es menos probable el efecto traumático, ya que se colocan piercing en el clitoris, en los varones suele colocarlo en el prepucio. "Allí sí hay más problemas", dijo.
Carrillo indicó que por fortuna, las perforaciones no tienen complicaciones a pesar de que son aplicadas por personas cuya competencia para hacerlo es dudosa. Así como la esterilización de los materiales o equipo.
El especialista recomienda que antes de pensar en una perforación lo consulten con sus padres y que, si deciden realizársela, verifiquen primero el lugar, la técnica de la persona, que hablen con ella y procuren cerciorase de que utiliza materiales higiénicos y esterilizados. Es decir, que tomen las medidas preventivas.
Perforaciones, ¿arte corporal o forma de expresión?
Antes de hacerte un piercing debes estar preparado o preparada porque lo cierto es que duele y que debes acudir a una persona o centro especializado para que el resultado sea bueno y no se infecte la perforación.