En poco tiempo, Guillermo Bobbio se convirtió en uno de los más reconocidos personajes del mundo del modelaje panameño y a pesar de que era oriundo de Lima, Perú, el formador y cazador de modelos, trabajó arduamente para enriquecer la cultura panameña.
Guillermo Bobbio llega a Panamá el 3 de enero de 1990, día exacto en que el Aeropuerto Internacional de Tocumen reabre sus vuelos diarios, luego de la invasión norteamericana, según una fuente llegada al hoy fallecido.
Con el objetivo principal de realizar una amplia cobertura de los hechos que se estaban suscitando en nuestro país, el mismo arriba a suelo patrio como corresponsal para una cadena de televisión inglesa. Guillermo decide quedarse en Panamá.
Dejando a un lado su labor periodística, se convierte en profesor de inglés en un colegio de la localidad, para luego impartir clases de teatro en otro centro de enseñanza.
Las puertas del mundo del modelaje se abrieron para Bobbio cuando entra a trabajar en la agencia de modelos Physical, en donde primeramente se desempeñó como modelo, para después trabajar en “casting”.
Desarrollando y ampliando los conocimientos, Bobbio viajó los veranos a Miami, para recibir entrenamientos de maquillaje y lo relacionado al mundo de la belleza.
En compañía de Manuel Aguirre y Guido Talabera, con quienes compartía la misma residencia, Guillermo decide separarse de la agencia en la cual prestaba sus servicios y levantar su propia escuela de modelos en el año de 1994.
Con Manuel en la parte administrativa, quien antes era agente de seguros, Bob Actions se levantó exitosamente, para convertirse en una de las agencias de modelos más reconocidas a nivel nacional e internacional.
Luego de 13 años de su llegada a Panamá, la ausencia de Guillermo Bobbio es notable y la caza y formación de modelos, ahora quedará en manos de su amigo y socio inseparable Manuel Aguirre y de su nueva socia Gabriela Barriá.
Información emanada del Municipio destaca que recientemente la Procuraduría de la Administración manifestó que los desalojos que se ejecutan en la capital por órdenes de los juzgados, autoridades judiciales y administrativas competentes, deben ejecutarse al término de la distancia, de lo contrario la administración alcaldicia puede ser demandada civil o penalmente.
Cabe señalar que esta práctica se ha tornado común en muchos puentes, tanto peatonales, como vehiculares, tal como ocurre en el paso sobre el río Chagres, en ruta hacia la provincia de Colón, donde desde hace un tiempo varios panameños se han colocado en el lugar, ofreciendo diversos productos.