A las siete de la noche de hoy, iniciará la segunda ronda semifinal, la cual permitirá al jurado calificador dictaminar quiénes serán los seis participantes que estarán en la prueba final.
El II Concurso Internacional de Piano inició el pasado lunes 21 con diez concursantes, de los cuales ocho fueron escogido para la semifinal que hoy termina, son ellos: Marcos Madrigal Soto (Cuba), Jingling Wang (China), Anna Khanina (Alemania), Madarys Morgan Verdecia (Cuba), María Ángel García Soria (España), Francisco Fernando Delandréa (Brasil), KooKhee Hong (Corea) y Mario Alonso Herrero (España).
Los concursantes, divididos en tres grupos, participaron de las rondas eliminatorias para llegar a la final del certamen, organizado por la Fundación Concursos Internacionales de Panamá.
Para mañana, sábado, la prueba final se realizará en horario de 10: 00 a.m. y 7: 00 p.m. Por otro lado, el cierre del concurso se llevará a cabo el domingo 27 a las 6: 00 p.m.
En la lista del repertorio que los participantes deberán ejecutar, se encuentran piezas de Schubert, Mendelssohn, Schuman y Brahms, entre otros.
Mientras que en la prueba final deberán interpretar como obra obligatoria "Standchen" (Strauss-Godovsky) y las otras participaciones deberán ser escogidas por el concursante.
El Primer Concurso Internacional de Piano, celebrado en Panamá en noviembre de 2004, fue ganado por el surcoreano Yung Wook Yoo, mientras que la rusa Tatiana Mitchko logró el segundo lugar y el premio del público. El pianista ruso Alexander Moutouzkine quedó en tercer lugar; la israelí Inesa Sinkevych, en cuarto; el español Eduardo Fernández, en quinto y el ruso Amir Tebenikhin en sexto.
El concurso otorga un premio en efectivo de 20.000 dólares y medalla de oro al primer lugar; 15.000 y medalla de plata al segundo; y 10.000 y medalla de bronce al tercero; mientras que el cuarto, quinto y sexto lugar se llevan 5.000, 3.000 y 2.000 dólares, respectivamente.
Asegura que cuando hay disturbios les toca cerrar las puertas con llave y bajar las verjas de hierro, con la finalidad de que los estudiantes no penetren el local y de que no les rompan los vidrios.
"A parte de eso, las ventas del día caen porque ya nadie quiere transitar por el lugar", agrega.
La misma medida tienen que adoptar los comercios cercanos a la Universidad de Panamá y el Instituto Artes y Oficios.
Bella Mojica, quien labora en El Pincel, cuenta que a penas los estudiantes cierran las calles ellos proceden a trabajar "a media asta".
Mojica contó que en una ocasión, los estudiantes del Artes y Oficios le robaron el dinero a una gasolinera cercana y nadie se responsabilizó por ello.
Otro de los afectados del área son los residentes del edificio Xenia, quienes explican que ante los disturbios quedan prácticamente "encarcelados dentro de los apartamentos".
Lidieth Cedeño, dice que lo peor del asunto es que los espacios en los que viven son muy pequeños y llegan a sentir asfixia por los fuertes olores de los gases.
"Además de que los apartamentos son pequeños, no podemos salir porque existe el temor de que nos asalten o nos caiga una piedra".
La Policía Nacional (PN) asegura que las Unidades de Control de Multitudes deben actuar únicamente en el caso de que el corregidor del área en donde se da la protesta, lo solicite.
Otra de las situaciones en las que Control de Multitudes interviene es es cuando el Ministerio de Gobierno y Justicia da la orden de apaciguar a los manifestantes cuando las protestas perjudican a terceros.
Otro de los sectores afectados cada vez que hay disturbios en la vía Transístmica es el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS).
Thedy Veliz, director administrativo, explicó que el pánico y el nerviosismo impera tanto en los pacientes como en los funcionarios cuando se registran protestas.
"El estado de ánimo de los pacientes se ve afectado en la mayoría de los casos, e incluso muchos de ellos llegan a perder sus citas porque no pudieron llegar a tiempo o no se acercaron por temor", sostuvo.
Veliz comentó que el ambiente hospitalario que debe reinar se ve afectado por el escándalo y la bulla de los manifestanes.
Según Veliz, los pisos de arriba son los más afectados por los gases lacrimógenos, por lo que se toma la decisión de trasladar a los pacientes a salas en donde no se sientan tanto los efectos del humo.
El administrador del Complejo Hospitalario manifestóque por suerte la Policía Nacional mantiene comunicación directa con ellos y coopera informándoles por radio cuándo las Unidades de Control de Multitudes van a intervenir en un cierre de calles para que se tomen las medidas necesarias.
Veliz cuenta que en muy pocas ocasiones el Complejo ha tenido que afrontar gastos por perjuicios provocados por disturbios, pero que cada vez que ocurre una situación así, la CSS es la que tiene que correr con los gastos.
Pianistas en busca de la medalla de oro
Después de cinco días de haber iniciado la II Bienal Internacional de Piano, ocho jóvenes de diversos países se disputan hoy el pase a la prueba final.