Panamá se une por cuarta vez a los países que promueven el arte a la vez que ayudan a mejorar la calidad de vida y mostrar el talento de pacientes de psiquiatría que padecen enfermedades mentales, especialmente esquizofrenia.
La avenida para ayudar a la reinserción social de estas personas a la vez que se contribuye a reducir el estigma que los margina socialmente y les impide mostrar el potencial que tienen pese a su discapacidad mental fue el Cuarto Concurso Nacional de Pintura Risperdal de Janssen-Cilag.
Un paciente del doctor Julio Berguido, uno de la Dra. Nitzia Flores y uno del Dr. Gaspar Dacosta obtuvieron el primer, segundo y tercer premio, respectivamente, del certamen en que participaron 27 pacientes de psiquiatría tanto de hospitales estatales como privados.
La noche del martes 29 de abril se anunciaron las obras ganadoras del certamen que, según dijo el psiquiatra Carlos Sayavedra, es una iniciativa que se originó en México hace varios años, como una contribución de la industria farmacéutica a la reintegración social del paciente. El concurso se ha realizado también en Venezuela, Brasil y Argentina. En Panamá se realizó por primera vez en el año 2000.
Sayavedra reconoció el gran aporte que dieron al certamen en Panamá profesionales del equipo de salud mental (como enfermeras, trabajadoras sociales y terapeutas ocupacionales) que son factores importantes en el manejo y tratamiento exitoso de pacientes de psiquiatría.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Panameña de Psiquiatría, Dr. Marcel I. Penna Franco dijo acerca de la actividad que le complace ser parte de quienes fomentan esta forma de expresión de pensamientos y sentimientos de personas con enfermedades mentales que tienen habilidad pictórica, binomio que no es muy común.
Tanto lo que dibuja/pinta como el uso de colores muy vivos o muy oscuros en la pintura puede dar una idea sobre el estado de ánimo del artista, expresó el Dr. Penna Franco. Y puso el ejemplo de Vincent Van Gogh quien a través de sus cuadros (caracterizados porque distorsionaba la realidad y pintaba individuos mutilados) expresaba como se sentía.
Edel Rodríguez, de la casa farmacéutica Janssen-Cilag, en su intervención expresó que además de proveerles medicamentos a pacientes de psiquiatría para tratar su enfermedad Janssen-Cilag instauró este concurso como otra manera de ayudarles a mejorar su calidad de vida.