Nos despertamos todas las mañanas y usualmente no saltamos fuera de la cama llenos de energía y con ganas de enfrentar el mundo. No, la realidad no es esa. La historia de muchos es despertar con algún dolor, con desgano, con malestar. Y muchas veces incluso tristes de tener que enfrentar nuevamente otro día.
¿Por qué sucede esto?
Vivimos en un mundo lleno de toxinas en donde aquello que comemos, respiramos y tocamos nos contamina no solo nuestro cuerpo, sino también nuestro espíritu lo que causa enfermedad. Estamos constantemente inflamados, nos sentimos con esa pancita soplada que nos da malestar, con dolores de cabeza o de espalda o simplemente una apatía y cansancio que nos agota y nos hace decir ya no aguanto más.
Pero la historia puede ser diferente, puedes ser todo lo que quieras y sueñes ser, lo único que necesitas es decidirte a hacerlo y, aquellos problemas físicos que nos aquejan pueden mejorar.
Para cambiar esto hay que cambiar hábitos, sobre todo alimenticios, y para crear hábitos se requieren 21 días.
¿Qué hábito quiero cambiar? Mi forma de comer.
En 21 días podemos lograr cambios grandes si te lo propones. ¿En qué consiste?
Consiste en eliminar de tu cuerpo todo lo que no pertenece. Nos referimos a pesticidas, fertilizantes, aluminio, teflón y muchas cosas más.
Esto lo logramos llevando una alimentación libre de todo esto durante 21 días.
Tu día se inicia con un licuado de frutas y vegetales orgánicos que recargan tu día de energía y te brindan la vitalidad que necesitas.
Luego seguimos con el almuerzo, este consiste en una comida completa llena de nutrientes, puede ser un pollo de pastoreo con arroz integral y frijoles o una nutritiva ensalada con salmón, luego un snack para la tarde y terminamos el día con una sopa.
Luego de un par de días, empiezas a ver los cambios, empiezas a desinflamarte y perder peso (si así lo necesitas).
Pero lo más importante es que tu cuerpo empieza a agradecer esta limpieza profunda que estás haciendo y te lo agradece dándote energía, vitalidad y salud.
Es muy interesante ver a aquellos que han decidido hacerlo y ver cómo se van dando los cambios a medida que pasan los días. Es como ver una película porque muchas veces no te puedes creer lo que ves. Personas que han experimentado cambios drásticos, como dejar las pastillas para dormir que tomaban desde hace mucho tiempo o bajar niveles de estrés, ansiedad, migrañas que cesan y muchas cosas más.
Hoy escuché a alguna persona decir, no puedo creer que ya no coma dulces o que pasé de comerme una pizza familiar yo sola a comer un plato de comida nutritivo y saludable. Y esto se da porque tu cuerpo deja de pedir azúcar y todo aquello que estabas acostumbrado a comer y que te hacía mucho daño.
Solo tienes que decidirte a dar el paso, a tomar las riendas de tu cuerpo y de tu salud. ¿Estás listo?