Si tienes guardada en tu armario alguna falda de tablas, ya la puedes ir sacando porque están pisando fuerte en esta temporada. Las faldas plisadas o tableadas son una de esas prendas superfemeninas que no pasan de moda. Románticas, clásicas, casuales y muy coquetas, las faldas tableadas se ven desde en las pasarelas hasta en las calles. Son ideales para usar tanto en temporada lluviosa como en verano, gracias a las telas ligeras que las caracterizan, como la organza. Los estilos varían y llegan tanto en su versión maxi como mini. Aunque evoca lo clásico, según como la combines y mezcles, puede dar una imagen completamente novedosa.
Los creadores sugieren que la falda plisada hará olvidar la falda bombón, la lápiz y hasta la mini, por su comodidad y versatilidad. Pero también hay que reconocer que los plisados son peligrosos, especialmente si surgen desde la cintura, ya que pueden ensanchar el abdomen y las caderas. Para que esto no ocurra hay que usarlas con cinturón ancho. Se combina con un top que cubra la parte de la cintura.

La maxifalda alarga y estiliza la figura y es fresca. Marca el cuerpo y da un look bohemio y elegante si es combinado con el top apropiado. Las miniplisadas tienen su encanto también, ya que lo interesante de estas faldas tableadas es que lucen bien con cuero o con tejidos y hacen un buen contraste si se combinan con telas diferentes. Y tú, ¿ya tienes la tuya?
Cómo elegir una falda de acuerdo con tu figura
No todas las faldas sientan bien a todas las mujeres, pero hay una para cada una. Si quieres alargar tu silueta, apuesta por estampados verticales. Si tus muslos son gruesos, no subas el largo de la falda más allá de las rodillas. Para disimular cadera, lo mejor es llevar un modelo que se ajuste en la cintura y más anchas en la parte de abajo. Una falda larga les favorece a las altas y las minifaldas, a las mujeres que tienen las piernas largas y delgadas. Si no es tu caso, opta por una no demasiada corta.