La policía de la ciudad alemana de Horneburg se llevó "una desagradable sorpresa" al descubrir que uno o varios ladrones habían entrado por la noche en la comisaría y habían robado dinero y material por valor de 10.000 euros.
Los cacos entraron en la comisaría por el tejado y abrieron y registraron todos los armarios. Robaron dos chaquetas de policía, dos aparatos de radio y un ordenador portátil, al tiempo que rompieron el armario donde estaba la hucha de la comisaría.