La proclamación del Año Internacional de los Voluntarios es una manera de promover el acercamiento entre los seres humanos, de superar barreras económicas, políticas, culturales, religiosas, de tocar al corazón de la gente para que responda fraternalmente a su prójimo, sin cuestionamientos, sin condiciones, sin la búsqueda de reconocimiento de ninguna clase, sin discriminaciones, espontáneamente, por convicción, sencillamente porque somos la misma especie y cada ser humano tiene derechos fundamentales inalienables que merecen ser respetados y garantizados.
Es mi parecer que la declaración por la ONU del año que recién comienza como el "Año Internacional de los Voluntarios" también es una excelente oportunidad para demostrar que en verdad somos seres gregarios, sensibles a la suerte del otro y que estamos conscientes de que el aporte de ideas, esfuerzos, talentos y recursos son el pasaporte hacia un mañana lleno de promesas y logros para los más de 600 mil millones de pobladores/as del tercer planeta del Sistema Solar.