Como una forma de destacar a los líderes que generan cambios positivos en la sociedad, la Cámara Junior de Panamá, organización que dirige el programa "Jóvenes Sobresalientes", premiará el próximo viernes 13 de septiembre a nueve destacados jóvenes por sus logros motivadores e inspiradores para los ciudadanos de nuestro país.
Durante la ceremonia de premiación 2002, a realizarse a las 7 y 30 de la noche en el Hotel Marriott, serán distinguidos los jóvenes: Lucía Bonadies, por sus logros comerciales, económicos o empresariales; Pacífico Escalona, por asuntos políticos, legales o gubernamentales; Oriana Batista, por su liderazgo y logros académicos; María Gilma Arrocha, por sus logros culturales; y Angélica Maití, por su liderazgo moral y ambiental.
Pero igualmente galardonados serán los jóvenes: Froilán Matus, por su contribución a la niñez, a la paz mundial o a los derechos humanos; Daniel Cortina, por su servicio humanitario y voluntario; Ibis Sánchez, por su desarrollo científico y tecnológico; y Edgardo Burgos, por su superación y logros personales.
El objetivo de "Jóvenes Sobresalientes", organizado por la Cámara Junior de Panamá desde 1991, es realzar la excelencia de la labor realizada por éstos jóvenes, quienes son un ejemplo positivo para la comunidad, resaltando las buenas costumbres, los valores morales y el servicio a la humanidad.
Tanto la planta baja, como la planta alta de la sede del hogar sirvieron como punto de partida para que los chicos y chicas participantes afloraran todos esos sentimientos acumulados.
Algunos pintaron temas espirituales como los paisajes e imágenes alusivas a Dios, mientras que otros hicieron "graffitis" y pintaron demonios. "Simplemente dejaron salir sus sentimientos, algunos expresaron su rebeldía y otros demostraron que están abiertos a una regeneración". En las caras de los jóvenes se veía que la terapia hacía su efecto, el ambiente era realmente de alegría y dinamismo.
Para Charlotte Rojas fue una experiencia especial. A pesar de que nunca había dibujado, siente que esta actividad la relajó. "En mi caso pinté a una chica que está meditando a la orilla de una catarata. Esto se debe a que me gusta la naturaleza". Charlotte no tenía idea alguna programada, sin embargo, una vez con pinceles en la mano, las ideas fluyeron por sí solas.
Y hasta fue una mañana de revelaciones. Osvaldo Sanjur, un chico bastante tímido, se negaba a pintar, sólo fue con la idea de compartir el día con sus compañeros. No obstante, fue descubierto por Bottero. De una forma casi abstracta, plasmó las distorsiones de la sociedad. "Cuando me reeduque estudiaré Arte", aseguró el chico.
"Aunque pareciera que es nuestro tiempo, no damos, seguimos recibiendo... nos han dado mucho, yo particularmente me voy con un alimento, lleno de alegría y de emociones".
El artista agregó que "si nos piden dar la vida es muy difícil, pero si uno da una hora de nuestro tiempo al mes a quienes lo necesitan, seguramente lograríamos un mundo distinto".