La empresa brasileña Norberto Odebrecht galardonó la noche de este miércoles 1 de julio con $24 mil al Proyecto Aulas Bioclimáticas, desarrollado por dos jóvenes agentes de cambio de gran sensibilidad social, María del Carmen Díaz y Albis Castillo, quienes estudian Ingeniería en la sede de Santiago de Veraguas de la Universidad Santa María la Antigua, Usma.
Este proyecto de arquitectura bioclimática, que se caracteriza por su sencillez, tiene doble propósito: ofrecer soluciones habitacionales a residentes de áreas rurales, sin atentar contra el medioambiente. Compitió con nueve más, de distintas universidades públicas y privadas del país.

Albis Castillo y María del Carmen Díaz fueron asesorados por el profesor Jorge Luis Ábrego Campos.
Por su parte, dos estudiantes de la Universidad de Panamá (extensión de Chiriquí), Francisco Peralta y Frederick Espinosa, asesorados por el profesor Gerardo Sandoya, fueron incentivados con el segundo premio, de $18 mil. Su proyecto, Eco bloques híbridos, apuesta por el uso de las cenizas de cáscara de arroz en la construcción de viviendas en el sector rural.

El tercer premio (de 12 mil dólares) lo recibieron también alumnos de la Universidad de Panamá. Ana María Ariza y Marcel Salazar, con asesoría del profesor Enrique Sánchez Galán. Su proyecto (Aborganic) consiste en la creación de abono usando el lodo de las aguas residuales, con lo cual se podría fertilizar 7,500 hectáreas de suelos en nuestro país.
Excelencia de contenido, claridad y presentación, fundamentación y profundidad, contribución técnica y aplicabilidad, fueron los criterios del jurado de la tercera edición del Premio Odebrecht al desarrollo sostenible-Panamá 2015.

Sergio Leao, director de Desarrollo Sostenible de Odebrecht, y Arturo Graell, director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Odebrecht, destacaron que desarrollo y sostenibilidad están concretados y dieron detalles sobre este galardón, que desde hace siete años creó la empresa y el cual se otorga anualmente en países de América ?Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela? y en África.
De interés
La gala Premio Odebrecht al desarrollo sostenible tuvo lugar en Megápolis Convention Center.
Los tres premios que entregó la reconocida empresa constructora totalizan más de 50 mil dólares.
Este es un espaldarazo a la investigación y creatividad estudiantil y recalca la importancia de que los futuros ingenieros a la hora de desarrollar proyectos de construcción tengan en cuenta el desarrollo sostenible, porque no hacerlo va en detrimento del hábitat.
Cada premio se divide en tres partes: una para el alumno o grupo de alumnos; otra para el profesor asesor; y la tercera para la universidad.
Odebrecht también otorga el Premio Rana Dorada 2015- $20,000- a una ONG, además del trofeo "Rana Dorada", que la identifica como ícono de biodiversidad panameña. La edición de este año, la ganó Fundación Parque Nacional Chagres, por el "Proyecto Quebrada Ancha: Hacia un modelo de comunidad sostenible".
Los estudiantes exploran, difunden y practican la sostenibilidad
El año pasado se alzó con el primer premio el proyecto “Generación de energía a través del desecho sólido orgánico de la ciudad”, que desarrollaron Anny Salazar y Alex Sánchez, de la sede regional chiricana de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP). Múltiples objetivos persigue este concurso anual que se realiza con la convicción de que las universidades son como una cantera de mentes brillantes que solo necesitan motivación para generar ideas que redunden en beneficio de la sociedad.
El premio, según plantean los directivos de Odebrecht, se constituye en una avenida para crear conciencia entre las nuevas generaciones respecto de la responsabilidad compartida de cada ser humano como habitante de la aldea global, de ser partícipe en la salvaguarda de la naturaleza, con la convicción de que de ello depende la sobrevivencia de nuestra especie, el Homo sapiens.
También abre la llave para la generación de ideas innovadoras y propicia el pensamiento analítico y el trabajo en equipo.
Además, favorece el reciclaje e incrementa la red de futuros profesionales que también abanderan la causa del medioambiente.