A Claudia Suárez no le queda duda de que muchos jóvenes panameños están teniendo un innegable protagonismo en la construcción de un Panamá donde se ponderen los valores cívicos y morales, se depongan intereses personales y se piense en el bienestar colectivo como la mejor manera de garantizar la paz.
Ella cree en la posibilidad de que jóvenes como los premiados este año por la Cámara Júnior Internacional (JCI), entre los que se cuenta ella, sean pilares importantes en la edificación de ese país donde se apueste por el progreso, la justicia, la honestidad, el trabajo y se estimule la creatividad, se respeten la integridad y se invierta en el desarrollo integral del individuo.

Claudia es estudiante destacada de la Universidad Santa María La Antigua, donde ha sentado un precedente como líder juvenil que promueve la democracia e insta a los jóvenes a no quedarse como convidados de piedra en los próximos comicios.
“Vamos a ocupar los puestos de poder y gestionar cambios y transformaciones que son necesarios en nuestro país. Cambios positivos y transformaciones positivas”, dijo, la noche del 22 de octubre.
Ella fue elegida para el premio “Jóvenes sobresalientes”, en la categoría “Logros políticos, legales o gubernamentales”.
En la emotiva y concurrida ceremonia también fue reconocida la trayectoria de Hugo Wood (Liderazgo y logros académicos), Lineth Grau (Liderazgo moral o ambiental), Lourdes Serrano (Servicio humanitario y voluntariado), Ricardo Araúz (Superación y logros personales), Sergio Bermúdez (Desarrollo científico), Klenya M. Morales (Logros culturales), Melanie Salazar (Logros comerciales) y Ronald Acosta (Logros comerciales).
Llamó la atención que todos los homenajeados al hacer uso de la palabra tuvieron expresiones de gratitud para Dios.
“Todas las cosas de este mundo se explican por amor o la falta de amor”, dijo Klenya, quien agregó: “Yo sí siento la responsabilidad de gritar que yo no soy nadie sin Dios”.