La Heredera de Suecia, que desde la semana pasada viajó en barco por el Ártico junto a Haakon de Noruega y Federico de Dinamarca con el propósito de conocer mejor cuestiones relacionadas con el cambio climático, regresó a Longyearbyen, la capital de Svalbard y ciudad en la que iniciaron el viaje.
A su regreso, la princesa Mette-Marit, esperaba a su esposo y amigos. En Longyearbyen, las dos princesas visitaron junto al príncipe Haakon un centro de cuidados infantil, ocasión en la que la prensa fue testigo la gran complicidad que existe entre ambas. Durante su visita al Ártico, los Herederos, que acudieron en calidad de protectores de sus respectivos países del Año Polar Internacional, navegaron por la costa oeste del archipiélago y penetraron en la zona helada del norte. Además, recibieron explicaciones sobre los distintos proyectos científicos que se realizan y participaron en seminarios.
"Vamos a vivir un poco apretados, pero todo irá bien", declaró la princesa Victoria al subir a bordo del barco, según el diario Svalbardposten. Precisamente fue la Heredera de Suecia quien tomó la iniciativa para organizar el viaje, según cuenta, inspirada por su padre, quien hace años juntó a un grupo de científicos visitó el lugar para conocer más sobre los cambios en el medio ambiente.