Es muy importante que tomemos en cuenta, a la hora de preparar la comida, tanto el aspecto energético como la manipulación de los alimentos. Recuerde que algunos alimentos son muy delicados por lo que hay que poner especial atención para que estas fiestas sean de alegría y no de tristezas. A continuación algunos consejos que esperamos les sean de utilidad.
El relleno del pavo debe acomodarse cuando éste está frío. Rellene la cavidad pero sin exceso, es decir que no quede abultado ya que al cocinarse éste crecerá y puede romper el ave desbordándose.
Si el pavo que va a ofrecer en esta cena es de gran tamaño debe hornearlo a temperatura de 160 grados C, pero si se trata de un ave pequeña, puede hornearlo a 200 grados C, cubierto con papel de aluminio.
Cuando prepare trozos pequeños, de aves, es recomendable cortarlos en dirección contraria a la fibra. Esto tiene tres ventajas: la cocción es más rápida, la carne queda más suave y las tiras no se deforman durante la cocción.
Pinte con agua fría y sal el contorno del ave 10 minutos antes de sacarla del horno y aumente la temperatura. De esta manera la piel del ave quedará crocante y apetitosa.
Utilice los residuos que quedan en la fuente donde horneó el pavo y dilúyalos con un poco de vino. Está técnica se llama desglasar. Añada caldo caliente, elimine el exceso de grasa de la superficie, cuele y espese el líquido con maicena. Deje que hierva por 2 minutos.
- Normalmente para Navidad siempre quedan sobras de comidas, las
mismas deben refrigerarse en un periodo de dos horas luego de ser servidas. - Póngalas en envases llanos.
- Refrigere o congele las sobras en un periodo de dos horas luego
de haber cocido los alimentos. - Remueva la carne de pavo de los huesos y refrigérela separada
del relleno y la salsa; rebane la pechuga; los muslos y las alas pueden
permanecer enteras. - Utilice la carne dentro de tres a cuatro días; el relleno y la
salsa dentro de uno a dos días.
- Si va a hornear, no deje el horno encendido de antemano más de lo
necesario. - Prepare sus alimentos cuando su cocina esté más fresca, generalmente en la
mañana. Se aprovecha más su estufa y horno si los ocupa a su capacidad. De ser
posible, prepare toda su comida a la vez. - Si usa un horno convencional, no abra la puerta frecuentemente. Cada vez que
lo hace, pierde de 25 a 50 grados de calor.