El pasillo de un avión en pleno vuelo fue recientemente el escenario de un insólito desfile de modas para presentar el primer sujetador con "airbag", que garantiza la protección de los senos femeninos en caso de sufrir un fuerte impacto.
La prenda, que puede aguantar una presión de hasta 80 kilos, ha sido bautizada con el nombre de "Aria" (aire) y diseñada en dos versiones: ropa interior o bikini, aunque tiene un pequeño defecto y es que el interior de las protecciones se desinfla a los seis meses, según advirtieron sus fabricantes.
Las modelos desfilaron a 9.000 metros de altura durante una hora, mientras el Boeing 777 de la compañía Air Europe, que había despegado del aeropuerto milanés de Malpensa, sobrevolaba Parma, Florencia, Elba y Génova antes de volver a Milán.
El sujetador se diferencia de los demás por su ligereza, pues "pesa sólo 55 gramos frente a los 150 del resto", aunque lo más importante es que "da una talla de más", según Gregory Piazzalunga, vicepresidente de la compañía que lo ha ideado, Parah. Piazzalunga, que prevé unas ventas de 100.000 prendas en el 2000, explicó que el sujetador está totalmente realizado a mano y que cada uno requiere 25 minutos de preciso trabajo.