El escritor español Antonio Muñoz Molina presentó ayer en su obra "Sefarad" un testimonio literario sobre los exilios que marcaron el siglo XX tanto en Europa como en América Latina.
"Existe un linaje permanente de persecución", afirmó el autor, al explicar que hijos o nietos de los europeos que huyeron de la guerra mundial hacia América Latina emigraron a fines de siglo desde América Latina hacia Europa, perseguidos por las dictaduras militares.
Presentado por sus editorialistas (Alfaguara) como uno "de los grandes escritores españoles del siglo XX" por la contudencia de su narrativa y por el compromiso moral de sus obras, Muñoz Molina dedica su libro a los exiliados, a los acusados, a los perseguidos.
"Es un testimonio literario propio del siglo XX, aunque el fenómeno de los exilios existió en otras épocas y puede caracterizar también al siglo XXI", señaló el escritor.
"¡Esta es una novela de novelas!", afirmó al explicar que su obra la fue dibujando a partir de historias reales que se confunden con la ficción a través de la mezcla con otros relatos.
"Sefarad" es una novela de persecuciones, exilios y desarraigos: un conjunto de historias que tienen como raíz común el éxodo, la huida, el viaje obligado.
El fascismo hitleriano y el totalitarismo soviéto-stalinista, así como las dictaduras militares del propio Franco (1939-1975), de Pinochet (1973-90) y de otros generales latinaomericanos, constituyen los puntos neurálgicos de la novela, los pilares fundamentales en los que se sostienen las historias narradas por Muñoz Molina.