P ara el profesor universitario y crítico de arte Pedro Luis Padro, las esculturas de los hermanos Icaza de Obaldía son mundos contrapuestos donde se presenta un esfuerzo vital por el acto de la creación y de la voluntad del hacer.
Agrega que es un mundo silencioso entre la forma y la idea, donde cada uno de ellos propone su mundo personal de inquietudes.
"Presente y futuro" es un trabajo que, en el caso de Sebastián viene trabajando hace unos siete meses. En el caso de Pedro, lleva más tiempo, esto en parte por la técnica y materiales que utilizan. Sebastián trabaja con el barro, mientras que Pedro, con el vidrio.
Sobre la temática de Sebastián, comparte que le inquietaba el comportamiento del hombre ante los cambios, iniciando desde el origen del hombre, hacia donde lo lleva el comportamiento en la sociedad.
El artista tiene una visión cercana de la naturaleza, puesto que en Estados Unidos inició estudios de Conservación Ambiental, luego inició la carrera de Artes Visuales con un enfoque en Fotografía.
Para esta muestra hizo un alto en la fotografía, que también ha expuesto para terminar estas esculturas. El tiempo que lleva cada pieza "depende de la escultura".
Imaginación.
"En la medida en que voy haciendo cada pieza, -comparte Sebastián- voy viendo lo que sirve y lo que no sirve, en el caso de la pieza del mono, básicamente quedó como yo me la imaginaba".
Algunas esculturas se colocan sobre una base de madera, pintaba de rojo, que recuerda la sangre humana, la esencia de lo que estamos hechos los seres humanos.
Sebastián está empezando con cosas nuevas, vidrio, madera, cerámica, fotografía, pero todo combinado. Será una mezcla de todo.
"Mis piezas son pequeñas porque estoy empezando y no he tomado ningún curso de cerámica, así fue como empecé", comparte Sebastián.