De igual forma, el otorrinolaringólogo expresó que la frecuencia con que una persona se expone al ruido y la intensidad de éste son factores determinantes en los efectos que esto pueda acarrear para su sistema auditivo.
Cuando se trata de este tipo de pérdida auditiva, que como cualquier otra se diagnostica luego de pruebas de la audición, hay una serie de recomendaciones que resultan útiles para ayudar a las personas a sentirse menos incómodas y mantener la comunicación con sus congéneres lo que les permite que su calidad de vida no se vea afectada. Es decir, que no se aislen ni depriman. El Dr. Crespo dijo que el uso de aparatos auditivos (audífonos) ayuda bastante.
Acérquese a ellas cuando les habla. Una distancia apropiada es un metro de la persona.
Trate de obtener la atención de la persona.
Procure sentar a la persona enfrente de una pared puesto que esto contribuye a reflectar el sonido.
Use una voz con tonos graves no agudos.
Hábleles despacio, pausado y sin gritar.
En vez de repetir, refrasear o recalcar lo importante.
Haga pausa al final de cada oración o idea.
Un otorrinolaringólogo o un fonoaudiólogo le pueden ayudar a conocer si su sistema auditivo se está deteriorando y cómo prevenir mayores daños a tan útil y necesario sentido como lo es la audición. Pero, no olvide que el principal consejo es PREVENCION.