Un nuevo vendaval sacude los maltrechos cimientos de Mónaco. Rainiero le ha pedido a su hija Estefanía que abandone el palacio en el que viven los Grimaldi. Según la revista Lecturas, Carolina es la responsable de la decisión del patriarca.
Y es que Carolina está harta de ejercer de primera dama mientras Estefanía descuida sus obligaciones y encadena romances con personas "no adecuadas a su rango".
Así que la hija mayor de Rainiero ha lanzado el más manido de los ultimátums: "O ella o yo". Y, por lo visto, el príncipe ha escogido a la que mejor conserva la compostura. Estefanía se ha instalado con sus tres hijos en un hotel.