Trabajo y placer vuelven a darse la mano en una nueva visita de la princesa Máxima a su tierra natal, Argentina. Mientras la Familia Real holandesa, acudía a la ceremonia bautismal de Magali, la primogénita del príncipe Floris y la princesa Aimé, la Princesa de Orange fue rumbo a su país en calidad de miembro del Grupo de Asesores de las Naciones Unidas para el Desarrollo de Sectores Financieros.
Aunque la heredera compaginará probablemente su labor como comisaria de Naciones Unidas, con las visitas de carácter privado a todos sus familiares y amigos en la capital argentina, los deberes oficiales fueron su prioridad absoluta en sus primeras horas de estancia.
Máxima se trasladó a Buenos Aires para presentar un estudio sobre Microfinanzas y, desde su llegada, se reunió con el Ministro de Economía, Martín Lousteau, a quien mostró en primer lugar el informe, y después, acompañada por el embajador de los Países Bajos Henk Soeters, con el grupo bancario Santander.