El príncipe Harry se cortó con un cuchillo durante una fiesta en Londres y, sangrando, tuvo que ser llevado al hospital.
El tercero en la línea de sucesión al trono británico recibió puntos en un dedo, según confirmó la casa real, citada por el diario británico "Daily Mail".
"El príncipe Harry fue llevado al hospital "Guys and St Thomas", después de haberse cortado sin querer en un dedo", citó el rotativo a un portavoz de Clarence House, la residencia de su padre, el príncipe Carlos.
"El suceso arroja nuevas preguntas sobre el comportamiento del joven príncipe fuera de su horario de servicio en el Ejército y sobre su propensión a las fiestas salvajes", escribió el "Daily Mail".
Tras la pequeña intervención en la mano, el príncipe Harry regresó a la fiesta, que tenía lugar en vivienda londinense de su antiguo mentor Mark Dyer, ex oficial de la tropa de élite Welsh Guards, y que se prolongó hasta la mañana.
Entre los invitados a la fiesta se encontraba también la presentadora de televisión Natalie Pinkham, de 28 años, supuestamente ex novia del príncipe.
La novia de Harry, la sudafricana Chelsy Davy, de 21 años, se enfadó tanto que le impuso hacer con ella una excursión durante el fin de semana que no le permitió ver el partido entre Inglaterra y Portugal del Mundial de fútbol de Alemania.