El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, aseguró que su país ha comenzado un proceso para volver a un "Islam moderado y abierto al mundo y a las religiones".
En una alocución en el marco de una conferencia económica en la que unos 2,500 inversores -entre ellos extranjeros- están reunidos en Riad, el príncipe prometió también acabar con el extremismo y mostró su deseo de convivir con el mundo.