Considerado el más grande exponente de la música regional mexicana, Vicente Fernández, ha construido su carrera a base de mucho trabajo y entrega en cada una de sus producciones. Ahora después de más 30 años de trayectoria, por primera vez, el intérprete de “Aquí entre nos” ofrecerá un gran concierto a sus seguidores panameños que por mucho tiempo lo han pedido a gritos.
La presentación de la llamada “Leyenda Viviente” y “El rey de la música mexicana”, se llevará a cabo el próximo 24 de septiembre en el Figali Convention Center, en donde promete entrega total y el mejor de los espectáculos. La misma forma parte de la gira promocional del disco “Necesito de Ti” por la región centroamericana.
La esperada visita de Fernández, quien ha roto récord de ventas y ha agotado taquillas de estadios de más de 50 mil personas, coincide con la celebración en Panamá de la “Semana de Jalisco”, estado del que el icono de la música mexicana es oriundo.
Una carrera bien hecha.El haber ganado un concurso de canto en Guadalajara, le abrió camino al estrellato a Vicente Fernández, quien vestido de charro con traje apretado de colores oscuros y su típico sombrero mexicano se ha hecho popular con sus hermosas rancheras.
Considerado como el rey de la música mexicana, Vicente, ha sido reconocido por la Academia de la Grabación con una nominación en la categoría Mejor Álbum de Música Mexicana/Mexicana-Norteamericana. Durante tres décadas, el querido músico se ha ganado el corazón de muchos latinos con su inconfundible voz.
Pero, sus inicios no fueron nada fácil, tuvo que trabajar muy fuerte para poder hacer realidad su sueño de convertirse en un reconocido artista. Y es que después de ganarse la vida realizando diversos empleos como: albañil, mesero, bolero, lavaplatos, como cajero y encargado en un restaurante de su tío, por sugerencia de este decide participar en el programa de televisión llamado “La Calandria Musical” en donde ganó 35 pesos, no más de 10 dólares.
A los 21 años, y con más conocimiento daba serenatas y actuaba en el programa de televisión antes mencionado. Después de casi dos años de laborar en su natal Guadalajara, Vicente se traslada a la capital mexicana en donde tuvo la oportunidad de trabajar con el mariachi Amanacer de Pepe Mendoza y el mariachi de José Luis Aguilar, momento en que conoció a Felipe Arriaga, quien lo ayudó notablemente en el inicio de su carrera.
Ya estando casado y con la muerte de su padre, fue cuando Fernández pone más sentimiento a sus canciones, muestra de ello fue una de sus presentaciones -en México- en la que cautivó al público al emocionarse y dejar salir algunas lágrimas ante la perdida del hombre que le dio la vida.
Un estilo propio.Y aunque en un principio el público no dejaba de comparar a “Chente” con la imagen de Pedro Infante y Jorge Negrete -para él era un halago- después de un tiempo Fernández adquirió su propio estilo musical.
Vicente graba su primer disco y así como inicia su gran travesía por el difícil mundo de la música, el cual le ha “dado más glorias que penas” y siempre lo ha dejado saber.