Lanas, pieles y sedas serán los tejidos estrella de la temporada otoño-invierno, a juzgar por la cuarta jornada de Cibeles Madrid Fashion Week, día en el que apuestas poco singulares no consiguieron levantar un ánimo de los asistentes.
Miriam Ocáriz se mueve en la contradicción y combina el futurismo geométrico con una ingenuidad propia de Caperucita para una colección delicada a la vez que agresiva. Y lo hace de forma brillante con la superposición de prendas y tejidos.
Así, hay vestidos y faldas fruncidas con vuelo en lanas y en baquilla mezclada con lurex para conseguir el aspecto "Chanel". Pero también vestidos muy ceñidos de punto que describen líneas con lentejuelas o retales de gasa estampados en tonos oscuros y con varios matices.
Ocáriz resalta la cintura, lo que aporta feminidad a prendas en tweed, brocados y gales. Los abrigos adquieren volúmenes propios en la espalda y se ajustan en las caderas.