La revista de espectáculos Variety agregó en su más reciente edición que la pareja vendió los derechos de un programa de este tipo al canal de televisión UPN.
La abeja africanizadas Apis mellifera adansonii o Apis dorsata fue observada en Panamá por primera vez, en las proximidades de Santa Fe, en el Darién, en febrero de 1982.
La presencia de las "abejas asesinas", como mejor se les conoce, provoca esporádicos ataques fatales contra humanos, así como es eje fundamental de la industria apícola, sobre todo en Chiriquí, donde se produce buena parte de la miel panameña.
Las personas picadas sufren dolor y molestia como enrojecimiento e inflamación de la picadura.