Esta temporada en que no hay lluvias, es considerado el tiempo propicio para ir a la playa, ríos, piscinas, o simplemente de paseo por los centros comerciales, pero es lamentable que la gente se exponga al sol sin protección.
De acuerdo con el doctor Juan Erasmo González, dermatólogo en los consultorios médicos Paitilla y el Instituto Oncológico Nacional, hay que protegerse a diario de los rayos solares, utilizando bloqueadores según la necesidad.
Explica que al comprar uno hay que fijarse la protección que este brinda ya que debe bloquear los rayos ultravioleta A y B (UVA UVB) y el Factor de Protección Solar (FPS) donde el número inedica el tiempo de protección de la piel contra los daños del sol sin quemarse.
Por ejemplo, si uno puede estar al sol 20 minutos antes de tener una quemadura mínima con un factor de protección solar 2 podrá estar dos veces más tiempo al sol, lo que sugiere que se multiplica la protección.
Luego, si el factor de protección es de 30, se multiplica 20 minutos por 30 que son 600 minutos. Es decir, podría estar 10 horas sin quemarse.
No obstante, el Dr. González advierte que esto es algo teórico, ya que hay que tomar en cuenta ciertas variables, como la luz reflejada en el agua, en la arena blanca, la altura a la que se encuentra y también el tono de la piel y la cantidad de radiación ultravioleta que se produce en el momento.
El dermatólogo recomienda buscar un protector solar que contenga óxido de zinc micronizado, óxido de titanio o avobenzone (Parsol 1789).
Además, los productos con ácido para-aminobenzoico (PABA) que es un ingrediente activo utilizado con frecuencia en los bloqueadores, son buenos, pero no se recomiendan, porque hay personas a las que estos componentes le producen alergias.
Precisa que las pieles más claras (personas rubias, de ojos claros) necesitan mayor protección. Como mínimo se recomienda un factor #15 o mayor. Estas personas, para tener un perfil mayor de seguridad es mejor que utilicen un bloqueador con FPS #30.
Para las personas trigueñas o de piel más oscura, es suficiente el uso de un FPS #15, siempre y cuando se aplique diariamente. Si se está expuesto al sol o sudando, debe aplicarse cada dos horas o inmediatamente después de nadar.
Además, hay que diferenciar en el bloqueador solar los filtros y pantallas solares. Estos últimos son más efectivos, ya que reflejan la luz. Por ejemplo, el óxido de zinc micronizado, óxido de titanio y el avobenzone (Parsol 1789).
Hay otros que sólo filtran, dejando pasar luz. Por ejemplo, en los autos se está protegido parcialmente de los rayos del sol, porque los vidrios no dejan pasar la radiación UVB que produce quemaduras y cáncer de piel, pero sí deja pasar la UVA, que causa fotoenvejecimiento que se manifiesta en manchas y arrugas prematuras y también es responsable del cáncer cutáneo.
Aunque vaya en el carro debe usar protector solar, también en la oficina, porque la luz eléctrica "genera UVA, y aunque es de menor intensidad, es crónico y el daño es acumulativo, por eso el uso debe ser diario".
A juicio del médico, la seguridad y confiabilidad de protección de estos productos todavía genera controversias, al tomar en cuenta que hay dos tipos de radiaciones ultravioletas: la A y la B, por lo que hay que fijarse que el protector tenga para bloquear ambas radiaciones.
Aclara que aunque la persona no presente una quemadura solar no significa que no pasen radiaciones ultravioletas. Con la moda de los protectores ahora existe la tendencia a pasar más tiempo expuestos al sol porque se tiene protector solar. Pero, el médico señala que "esto no es recomendable, ya que el protector solar no es para estar todo el día al sol, sino para estar protegido cuando no se pueda estar en la sombra".
González precisa que también ayuda mucho la llamada "protección física", que incluye el tipo de ropa que se usa, la cual debe ser en colores claros, tejido cerrado, camisas con mangas largas y que cubran el cuello, un sombrero de ala ancha para bloquear la radiación.
"Hay algunos que tienen grados de protección 2 ó 4, pero ningún bronceado es saludable, sino que indican un daño en la piel, porque es la forma como se defiende ante la agresión de la radicación ultravioleta, creando mayor cantidad de melanina para proteger la piel a una futura exposición al sol", asegura el médico.
Indica que se estima que el 80% de la exposición solar ocurre antes de los 20 años de edad, por eso hay que protegerse desde la infancia.