No olvide que las cuchillas nuevas, bien afiladas son más efectivas y no maltratan la piel.
La exfoliación es la clave para eliminar esos residuos que tupen los poros. Antes del afeitado utiliza una esponja para eliminar las células muertas.
Resuelve el problema de los cañones con estos tips diseñados para dejarte la piel sedosa y suave como la de un bebé:
Date un baño o ducha antes de afeitarte. El agua tibia o caliente hidrata el vello permitiendo un acabado más preciso.
Para evitar cortadas o arañadas, usa una navaja afilada con una cabeza movible que navegue fácilmente por las curvas de tu cuerpo.
Para evitar vellos enconados, irritación o salpullido, aféitate en la misma dirección que crece el vello. El de las piernas crece hacía abajo, pero el de las axilas y la zona del bikini puede variar.
Aféitate siempre con agua caliente para abrir los poros y trata de no hacerlo por la mañana, cuando la piel suele estar algo inflamada. Para obtener los mejores resultados espera unos 20 minutos, para que recupere su elasticidad natural.
La piel de las piernas contiene pocas glándulas sebáceas (que producen aceites naturales). Para combatir la resequedad, usa un buen humectante inmediatamente después del afeitado.
No te apliques un bronceador o bloqueador solar después del rasurado, porque contienen agentes químicos que pueden ser irritantes. Aféitese la noche antes de ir a la playa.