Con un buen par de anteojos puedes desarrollar tu propio estilo y establecer una moda.
Aunque parezca mentira, unas buenas gafas contra el sol protegen tus ojos adecuadamente, en cualquier época del año.
Hoy, puedes escoger entre tres tipos de diversos materiales.
Los lentes elaborados de cristal (sílice y una mezcla de óxidos fundidos a grandes temperaturas) ofrecen una calidad óptica excelente, resistente a los rayos y la abrasión. A pesar de ser resistentes, resultan frágiles y peligrosos para el uso deportivo.
Otra opción son los anteojos orgánicos, elaborados con resinas de polímeros. Ligeras, pero frágiles ante los rayones. Son resistentes a los choques y ofrecen un mejor confort y una mayor seguridad.
En la variedad de ultrarresistente encontramos los elaborados con policarbonato. Inicialmente se desarrollaron por el ejército americano para un uso militar (durante la última guerra los marines necesitaban lentes que pudiesen resistir el impacto de las balas). Gracias a sus elevadas prestaciones mecánicas, al policarbonato se le conoce también como el metal termoplástico. Ultraligero, ultrafino, y casi indestructible está especialmente recomendado para el uso deportivo, pasatiempos/actividades de riesgo y para los niños. Todos los lentes Dragon están realizados con el policarbonato de la más alta calidad.